Nueva York/EFE
— El fundador y ex gestor del fondo de inversión de alto riesgo ‘hedge fund’ Bayou Management, Samuel Israel, se entregó ayer a la Policía después de llevar casi un mes fugado tras simular su suicidio con el fin de evitar una condena de 20 años de cárcel.El fugitivo, protagonista de uno de los mayores fraudes de Wall Street, se entregó a la Policía del pueblo de Southwick, situado al suroeste de Boston, en la frontera entre los estados de Massachusetts y Connecticut.
Israel y el director financiero de Bayou Management, Daniel Marino, quien se encuentra en la cárcel cumpliendo una condena de 20 años, se declararon en septiembre de 2005 culpables de fraude de asesoría a inversiones, tras entregar estados financieros y resultados falsos desde 1998 hasta 2005.
Este fraude permitió al ‘hedge fund’, creado en 1997, seguir operando hasta agosto de 2005 pese a tener pérdidas millonarias.
En un carta previa a la sentencia que Israel envió al juez, el ex gestor del fondo de inversión de alto riesgo aseguró que había estafado a sus inversores porque tenía miedo de admitir que había fracasado ante su familia y amigos.
Israel, que defraudó a los inversores 450 millones de dólares, fue condenado a 20 años de cárcel y debía presentarse el 9 de junio para cumplir la condena en el Centro Médico Federal de Ayer, al oeste de Boston, que acoge a condenados que necesitan largos tratamientos médicos o psiquiátricos, pero no lo hizo.
El ex gestor, que sufre fuertes dolores de espalda y ha sido operado en varias ocasiones, es adicto a los analgésicos, según se pudo saber en el juicio.
Tras su desaparición, la Policía halló su coche abandonado cerca del puente Bear Mountain en el río Hudson, con un mensaje escrito en el capó del vehículo que decía “el suicidio es indoloro”, título de la banda sonora de la serie de televisión y de la película ‘M.A.S.H’.
Cuando el cuerpo de Israel no apareció en el río, la Policía y los agentes federales sospecharon que la nota de suicidio era falsa y que el ex agente de bolsa había simulado su propia muerte para evitar la cárcel, por lo que emitieron una orden de búsqueda y captura. Israel dejó las llaves del coche y analgésicos en el interior del vehículo, probablemente para hacer creer a la Policía que se había suicidado.
Dos semanas después de su desaparición, la Policía detuvo a su novia, Debra Ryan, al considerar que le ayudó a escapar, por lo que se le impuso una fianza de 75,000 dólares.









