Los Ángeles/EFE — El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) debe centrar su esfuerzo en combatir el crimen y no la inmigración ilegal aseguró esta semana su jefe, el comandante William Bratton. En un artículo de opinión escrito por Bratton y publicado por el diario “Los Angeles Times”, el jefe de la policía de L.A. explicó por qué LAPD no firmó acuerdos con el Gobierno federal para ejercer acciones de inmigración. El oficial puso como ejemplo en su artículo el asesinato de Juan García, un hispano de 53 años, ocurrido en marzo y resuelto gracias a la información suministrada por un inmigrante indocumentado.
“Mantener los vecindarios de EE.UU. seguros requiere que nuestras fuerzas de policía tengan la confianza y la ayuda de cada uno en nuestras comunidades”, afirmó Bratton. “Una persona que reporte un crimen nunca debería tener miedo de ser deportada”, sostuvo el jefe policial, aunque asegura que “esos temores son reales y palpables en muchos de nuestros vecindarios inmigrantes”. Aseguró que “ese miedo no es infundado” y citó los acuerdos recientemente firmados entre autoridades federales y agencias locales del orden para ejercer funciones migratorias bajo el programa 287g.
Por esta razón, LAPD no formó parte de los acuerdos recientes, aseguró el oficial quien también hizo mención a la Orden Especial 40, que desde hace unos 30 años prohíbe al LAPD preguntar el estatus migratorio de las personas. Sobre la filosofía detrás de dicho mandato, señaló que “los criminales son los más beneficiados cuando los inmigrantes temen a la policía”. Finalmente, citó un reporte de abril de la Police Foundation que destaca resultados adversos cuando la policía aplica leyes de inmigración y que concluyó que, para optimizar la seguridad pública, “el Gobierno federal debe promulgar una reforma de inmigración comprensiva”.








