De acuerdo con recientes estadísticas oficiales, el desempleo en EE.UU. ubicó en septiembre pasado en 9.8% y desde que comenzó la crisis económica hace dos años se han perdido 8.2 millones de empleos.

En un documento enviado a los medios de Fort Collins, Cafaro sostiene que las medidas recientemente anunciadas por la administración del presidente Barack Obama, incluida la extensión de beneficios para desempleados y la implementación de programas para crear nuevas fuentes de empleo, solamente funcionarán si se establece una moratoria de inmigración.

“No veo ninguna razón para empeorar (la actual situación laboral) al traer a cientos de miles de personas que buscan trabajos que no existen y que al hacerlo provocan un descenso de los salarios de los trabajos que sí existen”, opinó el catedrático. “Lo que se necesita es suspender temporalmente la llegada de todos los inmigrantes no esenciales y de todos los casos no relacionados con asilo”, agregó.

Para Cafaro, la moratoria debería durar “uno o dos años, que es cuando se anticipa que la economía mejorará significativamente”. O, como alternativa, las restricciones migratorias tendrían que ponerse en marcha cada vez que el desempleo supere el 5%.

La moratoria tendría otro beneficio, el de ahorrar dinero al Gobierno federal, dinero que podría entonces ser destinado a pagar por la extensión de beneficios para desempleados y para compensar el otorgamiento de créditos impositivos de hasta 3,000 dólares para quienes contraten a nuevo personal y de hasta 8,000 para quienes compren casas por primera vez.