París/EFE — El ex presidente francés Jacques Chirac confiesa en sus memorias, adelantadas ayer por la prensa, su admiración por su predecesor en el cargo, François Mitterrand, al tiempo que evoca las difíciles relaciones que mantuvo con el anterior jefe del Estado, Valery Giscard d'Estaing.
En el primer tomo de sus memorias, que estará en las librerías el próximo jueves, Chirac alude de forma tangencial al actual inquilino del Elíseo, Nicolas Sarkozy, al que consagrará más atención en la segunda parte, prevista para 2010.
En “Chaque pas doit être un but” (Cada paso debe ser un objetivo), título sustraído de una cita de Goethe, el ex presidente repasa desde su infancia hasta su llegada a la Presidencia en 1995, en un libro del que se han imprimido 230,000 ejemplares y que promete ser uno de los “best sellers” de la temporada.
A lo largo de 500 páginas, Chirac, de 76 años, desvela anécdotas y capítulos importantes de la vida política francesa protagonizados por un hombre que antes de conquistar el Elíseo fue dos veces jefe de Gobierno y ministro, además de uno de los principales políticos conservadores galos de los últimos 40 años.
La publicación de las memorias se produce una semana después de que el ex jefe del Estado se convirtiera en el primer ex presidente francés llamado a declarar como imputado, algo que tendrá que hacer dentro del juicio que investiga una trama de supuestos empleos ficticios en el Ayuntamiento de París cuando Chirac era alcalde.
Pero también cuando las encuestas le sitúan, con el 74 por ciento de opiniones favorables, como el político preferido de los franceses, dos años después de haber abandonado el Elíseo para disfrutar de la jubilación.








