Un voluntario de la Cruz Roja de Tanzania con un niño albino en un picnic organizado por la Cruz Roja. Los asesinatos de albinos en Burundi y Tanzania han obligado a miles de albinos a huir. (Foto: EFE/Alex Wynter)
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Ginebra, 19 de noviembre (EFE).- Los asesinatos de albinos en Burundi y Tanzania han obligado a miles de personas con esta condición genética a huir, pues en estos países sus extremidades se emplean para elaborar “pociones mágicas”, según la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR).

“Miles de albinos huyeron al campo -quizás unas 10.000 personas- y no pueden moverse libremente para ir a por provisiones, estudiar o cultivar los campos por miedo a los cazadores que quieren sus extremidades”, señala el informe “Through Albino Eyes” (A través de la mirada de un albino) publicado hoy por la FICR.

Además, el texto dice que “actualmente hay 300 niños y adolescentes escondidos en escuelas de Tanzania para discapacitados o en refugios de emergencia establecidos por la policía en Burundi, donde viven en condiciones extremas".

Incluso antes de que comenzaran los asesinatos hace dos años -afirma el cantante albino malí y activista a favor de los derechos humanos, Salif Keita- “la población albina en África tropical ya sufría una serie de dolencias que hacían de su supervivencia una lucha desesperada".

“Sobre todo, las altas tasas de mortalidad por cáncer de la piel a raíz de su gran sensibilidad al sol”, detalló. En este sentido, el secretario general de la FICR, Bekele Geleta, describió el albinismo como “uno de los tipos de vulnerabilidad más desdichados, que ha de abordarse de inmediato a escala internacional".

Aparte del problema sanitario que supone el albinismo, el secretario general adjunto de la Cruz Roja de Tanzania, Peter Mlebusi, explicó que sufren también “el estigma y la discriminación en la comunidad, a lo que se suma la inseguridad por el 'mito' de la riqueza que puede generar la venta de miembros del cuerpo de albinos".