Una vista general de la exposición ‘Tejiendo hacia dentro y hacia afuera’. sbs
La artista Marela Zacarías y atrás el reboso mexicano. SBS
Myritza Castillo y su máquina de contar historias. sbs
Alexis Duque el creador de Skycraper. SBS
asi nos toco vivir
Nueva York — Durante muchas noches consecutivas, los vecinos de la calle 124 de East Harlem se paraban a las 3 de la madrugada en el escaparate de un edificio vacío de reciente construcción a observar lo que estaba ocurriendo en su planta baja.
Se encontraba a esas horas trabajando la artista mexicana Marela Zacarías, que veía salir el sol mientras acababa su obra para la inaugurada exposición de ‘No Longer Empty’, una organización que llena de arte espacios vacíos de Nueva York.
El lugar elegido es el bajo del edificio de viviendas Tapestry, en la esquina de la 124 y la Segunda. Marela eligió dedicarse tres semanas para crear una manta mexicana de malla metálica, pintura y yeso. “Este reboso mexicano lo formé aquí, tomando en cuenta el espacio. Es un reconocimiento a la cultura latinoamericana y un homenaje a la artesanía latina”. Marela lleva desde los 17 años en Nueva York, y a sus 30, diez de ellos pintando murales.
La Exposición se llama ‘Tejiendo hacia adentro y hacia afuera’, y la idea es “crear puentes entre las obras de arte que componen la exposición y el exterior. Muchas de las obras han sido creadas por los artistas para este emplazamiento específico siguiendo la idea de que el barrio y el arte estén conectados, de mostrar los lazos entre un espacio y su entorno”, explica la curadora Jodie Dinapoli.
La inmobiliaria les cedió el espacio como una manera de “hacer de puente entre acabar la construcción y rentarla. La idea es abrir el espacio y darle vida; crear una actividad que, en vez de dejarlo vacío, le devuelve algo a la comunidad”, comentan desde Jonathan Rose Companies.
Helen Dennis solía vivir en el barrio. Por eso cuando le encargaron la pieza eligió el puente de Triborough como elemento para su impresión fotográfica. “Es lo que une el barrio. Traje la arquitectura del barrio al espacio. Es una obra de geometría con tensión.”.
Alexis Duque es un artista colombiano que vive en East Harlem. Ha elegido crear Skyscraper, “un cuadro que pinté para la exposición que se refleja la arquitectura urbana, te permite entrar en el edificio. Es una escena dulce pero a la vez muestra una crudeza”.
Algunos son muy cercanos a Nueva York. Otros como la puertorriqueña Myritza Castillo son recién llegados. Myritza fue descubierta en la feria de Miami por la curadora de No Longer Empty, que le encantó su máquina de escribir en la que la gente puede sentarse a contar historias.
“La idea de esta obra es que la gente cree un gran relato, que escriban historias y se queden registradas. Yo leo todas. De momento ha viajado a Puerto Rico, Miami y ahora Nueva York. La idea es volver a lo básico” .
19 artistas han conquistado la nada y el vacío, y han llenado de creatividad y color esta esquina de Harlem.
Nueva York — Durante muchas noches consecutivas, los vecinos de la calle 124 de East Harlem se paraban a las 3 de la madrugada en el escaparate de un edificio vacío de reciente construcción a observar lo que estaba ocurriendo en su planta baja.
Se encontraba a esas horas trabajando la artista mexicana Marela Zacarías, que veía salir el sol mientras acababa su obra para la inaugurada exposición de ‘No Longer Empty’, una organización que llena de arte espacios vacíos de Nueva York.
El lugar elegido es el bajo del edificio de viviendas Tapestry, en la esquina de la 124 y la Segunda. Marela eligió dedicarse tres semanas para crear una manta mexicana de malla metálica, pintura y yeso. “Este reboso mexicano lo formé aquí, tomando en cuenta el espacio. Es un reconocimiento a la cultura latinoamericana y un homenaje a la artesanía latina”. Marela lleva desde los 17 años en Nueva York, y a sus 30, diez de ellos pintando murales.
La Exposición se llama ‘Tejiendo hacia adentro y hacia afuera’, y la idea es “crear puentes entre las obras de arte que componen la exposición y el exterior. Muchas de las obras han sido creadas por los artistas para este emplazamiento específico siguiendo la idea de que el barrio y el arte estén conectados, de mostrar los lazos entre un espacio y su entorno”, explica la curadora Jodie Dinapoli.
La inmobiliaria les cedió el espacio como una manera de “hacer de puente entre acabar la construcción y rentarla. La idea es abrir el espacio y darle vida; crear una actividad que, en vez de dejarlo vacío, le devuelve algo a la comunidad”, comentan desde Jonathan Rose Companies.