Diversos estudios demuestran que —por razones muy diversas y complejas— las mujeres latinas están en una situación de enorme desventaja en materia de educación y derechos de salud reproductiva. Varias organizaciones comunitarias que forman parte de las casi 100 agencias de la Hispanic Federation cuentan con programas —o con componentes de programas, en algunos casos— que están orientados a remediar esa carencia que sufren las mujeres de nuestra comunidad. Una de ellas, el Instituto Nacional para Latinas pro Salud Reproductiva, o NLIRH (National Latina Institute for Reproductive Health), tiene como misión exclusiva mejorar la situación reproductiva de todas las mujeres hispanas.

Recientemente, NLIRH organizó en alianza con la Coalición Latina por la Justicia Sexual y Reproductiva (o LSRJC, iniciales de Latina Sexual and Reproductive Justice Coalition) una serie de reuniones con legisladoras y legisladores nacionales en Washington, D.C. LSRJC tiene como misión ayudar a las latinas a superar los numerosos obstáculos que atentan contra su salud, como las barreras del lenguaje, el trato discriminatorio, los niveles más elevados de pobreza y la falta de seguro médico. El objetivo de las reuniones en la capital estadounidense consistió en tratar aspectos de la reforma del sistema de salud de enorme importancia para las familias latinas.

“Una de cada siete mujeres en edad de procrear en los Estados Unidos es latina”, comenta Guadalupe González, que coordina las labores de la Hispanic Federation relacionadas con la salud sexual y reproductiva. “Lamentablemente, las mujeres hispanas también constituyen el sector de la población femenina con menores tasas de seguro médico del país, ya que más de una de cada tres latinas no cuenta con ese tipo de cobertura de salud”.