Una de las amenazas más graves —y menos conocidas— que sufre la comunidad latina son las altas tasas de suicidio e intentos de suicidio de las adolescentes hispanas. Hace algo menos de dos años, informes de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades —el principal organismo de salud pública de los Estados Unidos— confirmaron los datos parciales y provenientes de la experiencia con que contaban los expertos y las organizaciones especializados en el tema. Entre ellas, varias agencias que forman parte de la Hispanic Federation que combaten ese grave y complejo problema social, ya sea porque se dedican de manera exclusiva a la prevención y tratamiento de los problemas mentales o emocionales, o porque los incorporan a sus programas y servicios más amplios.
Un fenómeno más complejo
Se trata de servicios muy necesarios porque, lamentablemente, esas tendencias autodestructivas de muchas adolescentes hispanas son solamente el aspecto más dramático de un fenómeno más complejo que abarca a todos los segmentos de nuestra comunidad. Es que a pesar de que las tasas de suicidio e intento de suicidio son más altas entre las jóvenes, en todas las demás categorías de edad se confirma que los hispanos somos más proclives que otros sectores de la sociedad a considerar o ejecutar el suicidio.
Una de las organizaciones de la Hispanic Federation más involucradas en combatir esas tendencias destructivas es la Asociación de Profesionales Hispanos de Salud Mental, que indica que “47 de cada 100 jóvenes latinas se sienten sin esperanzas, y 24 de cada 100 hacen planes de suicidio. Quince de cada 100 tratan de suicidarse, y cuatro de cada 100 terminan en el hospital debido a esos intentos de suicidio”.
Se trata de tasas muy alarmantes, y más aún si se las compara con los índices de otros segmentos de la población. Por ejemplo, mientras las jóvenes hispanas tienen un índice de intento de suicidio del 15%, las adolescentes blancas no hispanas tienen una tasa algo superior al 9% y las adolescentes negras no latinas de algo menos del 10%.
Las causas
Un estudio de la Asociación de Profesionales Hispanos de Salud Mental explica que “además de diversos problemas intergeneracionales que pueden ser factores que contribuyen a esas tendencias suicidas, se sabe que las adolescentes latinas que corren mayor riesgo son las que nacieron en los Estados Unidos, porque están sometidas a mayores presiones”.
Debido a que en los países de origen de la mayoría de los inmigrantes hispanos no se han registrado aumentos notables de las tasas de suicidio o de intento de suicidio adolescente, es evidente que el aumento de las mismas entre nuestras jóvenes se relaciona con la inmigración y con la adaptación – o la falta de adaptación-- de las familias a su nueva patria.
Ayuda
Todos estos datos confirman la importancia de que las jóvenes hispanas y sus familias cuenten con servicios de prevención y tratamiento que no sólo sean bilingües sino que conozcan y tengan en cuenta las características culturales de los varios sectores de nuestra comunidad. Por ejemplo, los que prestan las organizaciones comunitarias de la Hispanic Federation.
Además de la mencionada Asociación de Profesionales Hispanos de Salud Mental (www.ahmhp.org, (646) 300-5855), otras agencias de nuestra federación que tienen servicios o componentes de salud mental son Alianza Dominicana, la Coalición de Servicios a la Familia Hispana, la Asociación Comunal de Dominicanos Progresistas, Comunilife, Inc., el Hispanic Counseling Center, el Instituto Puertorriqueño/Hispano de Personas Mayores, el South Bronx Mental Health Council y Raíces/ Spanish Speaking Elderly Council. No todas tienen servicios de consejería o prevención del suicidio, pero todas pueden orientar y referir a otros organismos a quienes requieran ayuda.
Otros recursos muy valiosos son las líneas telefónicas de emergencia, como 1-800-273-TALK o 1-800-273-8255, una línea nacional bilingüe y anónima de emergencia de ayuda al suicida. El gobierno de la Ciudad de Nueva York tiene una línea anónima y en idioma español para personas con problemas o dudas en materia de salud mental, cuyo número es 1-877-AYUDESE.
Y los interesados e interesadas en ponerse en contacto con las otras organizaciones de la Hispanic Federation que prestan asistencia de toda índole a las adolescentes latinas pueden llamarnos al 866-HF-AYUDA, o (866) 432-9832.
¡Hasta la semana próxima!