María García vino desde Oaxaca, México a visitar universidades del área y hablar sobre la experiencia de los migrantes oaxaqueños. Foto: Cristina Loboguerrero/EDLP
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MORRISTOWN, N.J. — “La inmigración no se detendrá hasta que no se solucionen las causas que la originan”, aseguró Ana María García, una dirigente indígena del estado de Oaxaca, México, durante una serie de charlas que realiza en Nueva York y Nueva Jersey.

“Debemos sensibilizar a la gente sobre los sufrimientos a los que se exponen los indocumentados que deciden dejar el país y partir hacia el norte” dijo García. “Lo hacen sencillamente porque tienen necesidad. En México no hay trabajo y si hay, el salario es extremadamente bajo”.

García proviene de Oaxaca, uno de los estados con más alto índice de emigración hacia los Estados Unidos. Según un censo realizado por el Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante, se estima que desde el 2001 a la fecha han emigrado aproximadamente 800 mil oaxaqueños a los Estados Unidos.

Estos emigrantes, según explica García, “se dirigen a los estados de California, Nueva York, Nueva Jersey, Oregón, y Florida, siendo la falta de trabajo y la necesidad de mantener a sus familias, el motivo central que los obliga a partir”. “México era una país que vivía del campo, pero luego de firmarse el Tratado de Libre Comercio (TLC), los cultivos se acabaron, porque resulta mas beneficioso hacerlo en los Estados Unidos, entonces, en estas zonas literalmente el trabajo se acabó” explica García.

Una solución que expone la líder indígena es que se contemple establecer condiciones más equitativas en el TLC y que el gobierno mexicano les devuelva el subsidio a los agricultores. Así como el establecer precios de garantía al producto, para que la gente vuelva al campo y no tenga necesidad de emigrar.