Desde su fundación, hace casi 20 años, la Hispanic Federation y sus casi 100 organizaciones miembros llevan a cabo campañas para lograr dos objetivos fundamentales: que los inmigrantes que estén habilitados se hagan ciudadanos, y que los ciudadanos se inscriban como votantes… y voten. En estos 20 años, no sólo ha aumentado la proporción de votantes latinos, sino que ha crecido el número de residentes documentados de origen latinoamericano que se hacen ciudadanos estadounidenses.

El martes de la semana próxima, el 3 de noviembre, tendremos elecciones en la zona triestatal. Los neoyorquinos decidirán, entre otros, quién será su Alcalde, mientras que los vecinos del otro lado del Río Hudson, los residentes de Nueva Jersey, tendrán que elegir Gobernador.

Los neoyorquinos también decidirán quién será su próximo Defensor del Pueblo. Además, votarán por Contralor, por Presidente del Condado de Manhattan, por Juez de la Suprema Corte del Estado y por Fiscal del Distrito de Manhattan. En dos distritos se votará por jueces de cortes municipales y en otros 10 se elegirán miembros del Concejo Municipal, que en los vecindarios con alta concentración de latinos son muy importantes, porque el Concejo es uno de los primeros peldaños de la escalera al poder político.

A nivel estatal, también se decidirá acerca de dos propuestas de enmienda de la Constitución del Estado de Nueva York. La primera es una propuesta de enmienda de la Sección 1 del Artículo 14 de la Constitución, y se refiere al uso de menos de cien hectáreas de bosques de propiedad estatal por parte de una empresa de electricidad, en el Condado de St. Lawrence. La segunda enmienda cambiaría el Artículo 3 de la Constitución, que prohíbe que los presos trabajen para terceros y les permitiría realizar trabajo voluntario para organizaciones sin fines de lucro. Sí los votantes neoyorquinos aprueban esa enmienda estarán autorizando a las personas que cumplen condena a colaborar voluntariamente con las agencias comunitarias que quieran.