Colin Walsh (der.), escoltado por su padre y su abogado. Foto: GUSTAVO MARTINEZ ESPECIAL EDLP
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WILKES-BARRE, PA — El ex jefe de policía en Shenandoah telefoneó seis veces a la madre de uno de los atacantes de Luis Eduardo Ramírez Zavala minutos después que se realizó su autopsia.

Así lo demostraron registros telefónicos que la fiscalía presentó como evidencia a la par del testimonio de una agente del FBI que se encargó de analizar dichos documentos.

"Estas llamadas se hicieron de un radioteléfono que comunica directamente con la persona deseada al presionar un botón al costado del aparato", declaró la agente Diane Bochman.

Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y oficial de aquel departamento de policía, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Ramírez Zavala la noche del 12 de julio del 2008.

También tomó el estrado el actual jefe de policía en Shenandoah, Joseph W. Hall, quien era un patrullero cuando Ramírez Zavala fue asesinado.

"Si no sabemos en dónde encontrar al sospechoso giramos una orden de arresto", dijo. "Pero, si sabemos dónde encontrar a los sospechosos, los detenemos para interrogarlos".

Agregó que el acusado Jason Hayes trataba como a un hijo a Brandon J. Piekarsky, quien asestó la patada mortal en la cabeza de Ramírez Zavala.

En un testimonio posterior, el agente del FBI Adam Aichel dijo que el ex teniente William Moyer le mintió cuando declaró que Edward Ney —quien ya testificó en este juicio—le había dicho que había "un mexicano con una pistola en el parque".

"Cuando escuchamos junto la grabación del 911, Moyer primero se mostró agitado y me dijo, ‘eso no fue lo que (Ney) me dijo", declaró Aichel. En la grabación, Ney nunca dice que haya un "mexicano" armado.