Acompañado por una veintena de mujeres, incluyendo a su novia, Karla Giraldo, Hiram Monserrate anunció ayer que busca un escaño en la Asamblea estatal. GERARDO ROMO/EDLP
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NUEVA YORK – El expulsado senador estatal, Hiram Monserrate, lanzó ayer su campaña para la Asamblea con el apoyo de sus seguidores que recurrían a dos frases para explicar su respaldo: "él tiene experiencia" y "errar es humano".

Sus simpatizantes prefieren dejar atrás lo que llaman ‘el problema’ personal que tuvo, poniendo en primer lugar que siempre lo han visto luchar por la comunidad y que siempre tiene las puertas abiertas para todos.

"¿Y quién no tiene incidentes y cuál es el que está libre de pecado?", dijo Luzmila Benjumea, que ha vivido 40 de sus 60 años en Jackson Heights.

Benjumea, al igual que otros transeúntes de la avenida 37, no sabía que había elecciones. Pero entre Hiram Monserrate y Francisco Moya, prefiere al primero porque siempre lo ha visto ayudando a la comunidad. A Moya no lo conoce.

Christian Alvarez, que ha vivido 20 de sus 68 años en Jackson Heights, tampoco conoce a Moya, pero no votaría por Monserrate.

"Ya no existe políticamente, es un cadáver político", dijo Alvarez.

Carlos Rodríguez, de 23 años, dijo que Moya tocó su puerta y ganó su voto. A Monserrate no lo perdona.

"Fue expulsado del senado, no entiendo por qué se está presentando de nuevo", dijo Rodríguez.

Monserrate, que fue hallado culpable de un delito menor de agresión contra su novia Karla Giraldo, respondió ayer diciendo que él no se va a cansar de pelear contra los intereses de otros políticos. El candidato comentó que los legisladores están usando el error que él cometió como pretexto para sacarlo de su camino.

"Yo soy para ellos un problema, a los intereses de ellos que, siempre, al final del día, son dinero y poder. El interés mío no es ése", aseguró Monserrate.