Una madre mexicana trabaja en una avenida de la ciudad de México con su hijo en brazos, mientras que miles de familias festejan el tradicional "Día de las Madres" en todo el país. Foto: Cloe Ventura/EFE EFE/Cloe Ventura
1/3

NEW YORK/EFE — La madre tiene en el diez de mayo uno de los días más importantes para México y Latinoamérica. Ramos de rosas, reservas para la familia en restaurantes y cantinas, regalos o detalles realizados por los más pequeños son los homenajes que se brindan a quien dio la vida...

Los más pequeños aprenden manualidades en las escuelas para tan señalado día, aunque es un hábito educativo que se va modificando con el tiempo. Las madres serán destinatarias de esas artesanías con las que los hijos cumplen con parte de su deuda amorosa.

Pero los más mayores tampoco quieren dejar pasar esta oportunidad de honrar a quien les dio la vida y el cariño necesario.

La madre involucra al vástago en el compromiso, la estructura social y le insufla confianza en sí mismo. Y es que como dice el dicho: ‘madre no hay más que una’. A ello contribuyen muchas oficinas de gobierno, que dan el día libre a las madres y a los hijos para que festejen.

Por eso, muchos mexicanos compran rosas, reservan restaurantes y pasan el día en familia dedicándose a las mujeres. La madre es el miembro más venerado de la familia y el más querido, por eso, si en México realmente se quiere ofender a alguien gravemente, basta con insultar a su madre.

Precisamente por este motivo, algunas de las peores expresiones mexicanas citan a la madre, como "vale madre" (poca importancia), "madreado" (golpeado), "madrazo" (golpe fuerte), madrecita (insignificante), "ni madres" (de ninguna manera), "no tener madre" (ser ruin), "estar hasta la madre" (harto), "hablar o decir madres" (decir palabrotas) o "partir la madre" (golpear con fuerza).