WASHINGTON DC — El congresista Charles Rangel, presidente del poderoso Comité de Medios y Arbitrios, anunció ayer de forma inesperada que tomaría un permiso de ausencia, mientras una comisión de ética termina su trabajo.
“Con el fin de evadir que mis colegas tengan que defenderme en un año de elecciones, le he enviado una carta a la Presidenta Nancy Pelosi, pidiéndole que me otorgue un permiso de ausencia”, dijo el representante demócrata de Nueva York, que representa entre otras áreas Washington Heights, El Barrio y partes del sur de El Bronx.
El congresista no quiso responder preguntas de la prensa, sin embargo, dijo antes de salir de la sala: “Desde el principio le había ofrecido esta opción (al liderazgo)”.
La Presidenta de la Cámara ha apoyado a Rangel desde el comienzo de la investigación en su contra, sin embargo, las declaraciones del legislador indicaron que esto cambió durante los últimos días. Pelosi dijo ayer que honrará la petición del legislador.
Otros colegas del congresista mostraron pesar por su decisión.
“Rangel es un amigo, un colega, un mentor y un gran hombre de estado. Hoy es un día triste. Él tomó una decisión y la respeto”, aseguró otro veterano representante de Nueva York, José Serrano.
La postura de Serrano es compartida por varios demócratas, sin embargo, al interior del partido, es justo decir que también existe un aire de alivio.
La semana pasada la Comisión de Etica indicó en un informe que Rangel infringió las normas relativas a obsequios del Congreso al aceptar viajes a El Caribe en 2007 y 2008 que habían sido pagados por empresas.
Rangel se reunió con Pelosi y miembros del liderazgo esta semana y de acuerdo a reportes de medios estadounidenses, en el encuentro se mencionó que el congresista no sobreviviría a una tercera votación relacionada con su destitución.







