El cocinero Andrés Fernández denuncia que fue despedido de un hospicio de El Bronx por ser hispano. Foto: José Acosta/EDLP jose acosta/edlp
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NUEVA YORK — Varios cocineros del hospicio para sacerdotes jesuitas Murray Weigel Hall de El Bronx denunciaron haber sido víctima de acoso y discriminación por parte del nuevo director ejecutivo.

Según los denunciantes, James Collins los despidió sin previo aviso y sin justificación del hospicio localizado en el 515 de East Fordham Road.

Andrés Fernández, de 52 años y quien llevaba cerca de 9 trabajando como cocinero en el hospicio, dijo que desde que Collins llegó a la residencia hace unos dos años, “lo que era un paraíso lo convirtió en un infierno”.

“Collins se ensañó contra nosotros, los cocineros hispanos. Nos decía que no hablábamos inglés, no leíamos en inglés y por eso no podíamos trabajar ahí”, dijo Fernández. “Nos ponía nombres, se burlaba de nosotros, nos acosaba y discriminaba”, agregó.

Fernández dijo que durante los casi nueve años que llevaba cocinando para los ancianos sacerdotes nunca había recibido queja de su trabajo, pero desde que llegó el nuevo director ejecutivo, todo cambió.

“Collins me decía que yo no sabía cocinar, que la comida estaba mala y que los sacerdotes se estaban quejando”, dijo Fernández, quien fue finalmente despedido el 23 de abril de 2009, sin haber recibido una notificación previa, según relató. “A nosotros nos sustituyeron por cocineros blancos (anglosajones)”, agregó.

El cocinero explicó que gracias a la intercesión del sindicato Local 805 logró que le pagaran los beneficios de desempleo.

Otros cocineros despedidos fueron Héctor Peña, quien llevaba cuatro años trabajando en el hospicio, y Luz María Quintanilla, con dos años.

Peña dijo que Collins también se quejaba de que los cocineros ganaban demasiado dinero, unos $18 la hora.

La activista Bobi Brooks, quien está ayudando a los cocineros, dijo que lo que ha hecho Collins, “es ilegal y debe ser investigado por las autoridades”.