Tras la masacre de 16 jóvenes, familiares en el velorio de uno de ellos, se ha desatado la psicosis general en torno al ambiente que se vive allí. Archivo
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MÉXICO, D.F.—"Hasta que las elites de empresarios y políticos que por años se han beneficiado de la delincuencia organizada vean a sus hijos masacrados a mansalva como les ocurrió a los niños de Ciudad Juárez, se combatirá seriamente al narcotráfico: interviniendo las cuentas de esos empresarios y esos políticos que lavan dinero".

Edgardo Buscaglia, analista del Instituto Tecnológico Autónomo de México y asesor en temas de seguridad de la ONU prevé así la falta de acciones contra los bolsillos del crimen organizado en el país que permiten acciones como la masacre de 16 estudiantes que festejaban la victoria de su equipo de fútbol americano en el estado de Chihuahua."El gobierno da palos de ciego en Juárez y en general pero no por ignorancia, sino por conveniencia política y económica", comenta sobre acciones en los tres niveles de gobierno después de los hechos.

El presidente Felipe Calderón concluyó que más de 4,000 soldados y 23,000 elementos de la Policía Federal no son suficientes para detener las matanzas en Ciudad Juárez y dijo que ahora la apuesta va por la educación, el deporte y la cultura de los jóvenes de la entidad, 30% de los cuales ni estudia ni trabaja y son blanco fácil de los carteles y las pandillas.

José Reyes Baeza, gobernador de Chihuahua, consideró que no puede dejar que se desangren solos los juarences y, en un arranque de solidaridad, anunció que en los próximos días trasladará la capital del estado de la ciudad de Chihuahua a Juárez para enfrentar hombro con hombro al narcotráfico que ha dejado en los últimos tres años 3,227 muertos.