Washington/EFE — Palas quitanieve y camiones con sal se empleaban para limpiar las calles en la región metropolitana de Washington antes de que llegue un nuevo temporal que podría descargar otros 20 centímetros de nieve.
Abrir las vías de tránsito y restablecer los servicios es la principal actividad, casi la única, en la región, donde un sol frío en un cielo completamente azul comienza a derretir la nieve acumulada.
El gobierno federal cerró ayer sus puertas, con lo que se quedaron en casa los 230,000 funcionarios que trabajan en la zona, y lo mismo hizo gran parte de los negocios privados de la zona, donde el transporte público está restringido.
Las escuelas estuvieron cerradas y algunos distritos han anunciado que no abrirán hoy.
Pero luego de tres días de ejercicio con la pala y de no poder moverse muy lejos de casa, algunos residentes desean que todo vuelva a la normalidad.
La normalidad se reanudaba ayer a pequeños pasos. El aeropuerto Dulles, el mayor de la región, y el Baltimore-Washington abrieron ayer sus puertas de nuevo. Menos actividad registraba el aeropuerto Reagan National.
Abrir las vías de tránsito y restablecer los servicios es la principal actividad, casi la única, en la región, donde un sol frío en un cielo completamente azul comienza a derretir la nieve acumulada.
El gobierno federal cerró ayer sus puertas, con lo que se quedaron en casa los 230,000 funcionarios que trabajan en la zona, y lo mismo hizo gran parte de los negocios privados de la zona, donde el transporte público está restringido.
Las escuelas estuvieron cerradas y algunos distritos han anunciado que no abrirán hoy.
Pero luego de tres días de ejercicio con la pala y de no poder moverse muy lejos de casa, algunos residentes desean que todo vuelva a la normalidad.
La normalidad se reanudaba ayer a pequeños pasos. El aeropuerto Dulles, el mayor de la región, y el Baltimore-Washington abrieron ayer sus puertas de nuevo. Menos actividad registraba el aeropuerto Reagan National.