Abrir las vías de tránsito y restablecer los servicios es la principal actividad, casi la única, en la región, donde un sol frío en un cielo completamente azul comienza a derretir la nieve acumulada.

El gobierno federal cerró ayer sus puertas, con lo que se quedaron en casa los 230,000 funcionarios que trabajan en la zona, y lo mismo hizo gran parte de los negocios privados de la zona, donde el transporte público está restringido.

Las escuelas estuvieron cerradas y algunos distritos han anunciado que no abrirán hoy.

Pero luego de tres días de ejercicio con la pala y de no poder moverse muy lejos de casa, algunos residentes desean que todo vuelva a la normalidad.

La normalidad se reanudaba ayer a pequeños pasos. El aeropuerto Dulles, el mayor de la región, y el Baltimore-Washington abrieron ayer sus puertas de nuevo. Menos actividad registraba el aeropuerto Reagan National.