Una tortuga del desierto en el terreno donde se propone construir un parque solar en California. AP
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LOS ÁNGELES (AP).- En una zona del desierto de Mojave, en California, dos docenas de tortugas raras podrían interponerse en el camino de un extenso complejo de energía solar, en un caso que pone de relieve las crecientes tensiones entre la conservación de vida silvestre y la búsqueda de energía más limpia en los Estados Unidos.

BrightSource Energy, una empresa de Oakland, ha estado presionando por más de dos años por un permiso para construir 400 mil paneles solares en Mojave. Este podría convertirse en el primer proyecto de su tipo que autoriza el gobierno en terrenos públicos, y crearía una premisa para que otros sigan solicitando grandes extensiones de tierra pública en el país.

La construcción vendría con un costo: los científicos han concluido que más de seis millas cuadradas (15 kilómetros cuadrados) de hábitat de la tortuga del desierto se perderán si el gobierno federal otorga el permiso de construcción del parque solar.

Sierra Club y otros ambientalistas quieren que el complejo se traslade a otro sitio, para preservar esta reserva natural de plantas y vida silvestre, incluyendo la tortuga del desierto, el tecolote llanero occidental y el borrego cimarrón.

"Es realmente un buen proyecto. Sólo se encuentra en el lugar equivocado", dijo Ileene Anderson, del Centro para la Diversidad Biológica de Tucson, Arizona, que estudia el medio ambiente.

La disputa es un indicio de lo que sucederá en el futuro, a medida que más compañías busquen desarrollar energía solar, eólica y lgeotérmica en tierras que los ambientalistas desean proteger, al mismo tiempo que apoyan el desarrollo de energías alternativas.

En un área de belleza austera, en el desierto de Mojave, se decide lo que merece la pena conservar y a qué costo, en un estado que aspira a generar un tercio de su electricidad a partir de fuentes renovables en 2020.