WASHINGTON/AP — El gobierno del presidente Barack Obama suspendió ayer toda ayuda no humanitaria a Honduras en protesta por el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, quien afirmó que su regreso al país “no es negociable”.
“Yo voy a regresar a honduras por las buenas o por las buenas, pero voy a regresar a Honduras”, dijo Zelaya luego de una reunión con la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton.
La decisión del gobierno estadounidense hizo permanente una suspensión temporal de la ayuda, que se anunció después del derrocamiento de Zelaya en junio.
El Departamento de Estado formuló el anuncio en momentos en que Clinton se reunía con Zelaya. La medida recorta más de 31 millones de dólares en ayuda no humanitaria, incluyendo 11 millones que permanecen en un programa por más de 200 millones de dólares a cinco años, administrado por la Corporación Desafío del Milenio..
“La secretaria de estado ha tomado la decisión, consistente con la legislación estadounidense, que reconoce la necesidad de medidas firmes en vista de la continua resistencia a la adopción del Acuerdo de San José por el régimen de facto y su continua negativa a restablecer el gobierno democrático y constitucional en Honduras”, dijo el vocero del Departamento de Estado, Ian Kelly en una declaración.
El Acuerdo de San José, mediado por el presidente costarricense Oscar Arias, propone devolver a Zelaya al poder con autoridad limitada hasta las elecciones fijadas ahora para noviembre. Pero quien sustituyó a Zelaya, Roberto Micheletti, se ha negado a aceptarlo, lo que suscitó la decisión de Clinton de cortar la ayuda.
Al tomar su decisión, Clinton no determinó que el derrocamiento de Zelaya cumplía la definición legal estadounidense de golpe de estado militar. Semejante determinación hubiera forzado al gobierno a cortar toda la asistencia.
Kelly dijo a su vez que aunque la decisión de Clinton no determina que hubo un golpe, “reconoce la complicada naturaleza de las acciones” que llevaron a la salida de Zelaya. Agregó que “la reposición de la asistencia cortada dependerá del retorno de un gobierno democrático y constitucional en Honduras”. Advirtió que Estados Unidos no reconocerá los resultados de las elecciones bajo las condiciones actuales y destacó la importancia de que la votación cumpla con los patrones internacionales.
“Esa elección debe llevarse a cabo de manera libre, justa y transparente”, afirmó. Kelly “También debe estar libre de mácula y abierta a todos los hondureños a ejercer su derecho democrático. En este momento no podemos apoyar el resultado de las elecciones previstas”.
Zelaya fue derrocado y exiliado el 28 de junio, cuando sus opositores lo acusaban de querer modificar un artículo constitucional considerado “pétreo” (no sujeto de reformas), que limita a los presidentes hondureños a un solo periodo de gobierno. Zelaya ha negado que ése fuera su objetivo.
Además del corte de la ayuda, Kelly dijo que el Departamento de Estado revocará las visas de varios funcionarios hondureños que están respaldando a Micheletti. El departamento había revocado antes las visas de cuatro funcionarios aliados con Micheletti.
Anteriormente se había anunciado la suspensión de casi 20 millones de dólares en asistencia militar y de desarrollo a Honduras y dejó de emitir casi todas las visas en la embajada estadounidense en Honduras.
Brasil suspende los visados
Brasil anunció ayer la suspensión de un acuerdo que exime a los hondureños de visa para entrar a este país, en una nueva medida de presión contra el régimen golpista en Tegucigalpa. “A partir del día 5 de setiembre, todo portador de pasaporte hondureño necesitará visa para ingresar a Brasil”, informó el ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado. Los dos países habían firmado en agosto de 2004 un acuerdo de exención de visas para pasaportes diplomáticos, oficiales y comunes. La cancillería explicó que la decisión se tomó en acatamiento de las resoluciones de la Organización de los Estados Americanos y las Naciones Unidas.