NUEVA YORK — Cuando una mañana María Brown vio la lluvia por la ventana, le dijo a su hija Naimah, de 6 años: “Hoy no vamos para la piscina”. Pero la niña, con su lógica infantil, la convenció diciéndole que en la piscina comoquiera se iban a mojar.
Madre e hija salieron de la calle Fox, en el sector de Hunts Point, y en lugar de tomar el autobús especial que la Autoridad Metropolitana de Transporte, MTA, activa en el verano hacia la zona, decidieron emprender el camino a pie, dejando atrás la zona residencial y penetrando la contaminada y maloliente zona industrial, hacia el parque Barretto Point, donde está The Floating Pool Lady, la barcaza con la piscina flotante colocada en la costa del East River, la única piscina en el distrito 17, la cual ha sido tan exitosa que en 2008, año en que abrió por primera vez, recibió 37,790 bañistas, mayormente niños y adolescentes de escasos recursos económicos.
“Desde que abrieron la piscina mi hija y yo hemos venido todos los días. El año pasado también vinimos. El lugar es bonito, aunque a veces llega el mal olor”, dijo Brown.
Otra ventaja que tiene la piscina flotante, es que ofrece a los menores de 18 años desayuno y almuerzo gratis.
“Ellos les dan sándwiches, frutas, leche”, dijo Gabriela Chico, quien andaba con sus sobrinas Jaylín Chico, de 1 año, y Genesis Ferrer, de 9.
Aunque sólo se permiten 171 personas en el agua, Francisco Lorenzo, el jefe de los salvavidas, dijo que en los días calurosos han venido hasta 1,300 personas y por eso han tenido que dividir los horarios en dos turnos, de 11:00 am. a 3:00 pm., y de 4:00 a 7:00 p.m.









