NUEVA YORK — El incremento descontrolado de los alquileres y el aumento en el costo de operaciones tiene a muchas bodegas de la ciudad de Nueva York a punto de cerrar sus puertas, según reveló una encuesta realizada por la USA Latin Chambers Of Commerce.
Luis Sánchez, propietario de la bodega 1940 Deli Grocery de la avenida Amsterdam de Manhattan, dijo que con el 7% de incremento de alquiler que su casero agrega a su contrato cada año, va a tener que cerrar el negocio dentro de un año.
“Yo empecé pagando $2,940 al mes hace tres años, y hoy día pago $3,400. Si el casero no quiere negociar conmigo un nuevo contrato, con el próximo aumento voy a llegar a un extremo que no podré producir lo suficiente para pagar los gastos de la bodega”, explicó Sánchez.
El bodeguero reveló que debido al costo de operaciones tuvo que despedir incluso a su hermano, que le ayudaba en el Deli, y ahora se ve obligado a trabajar solo de 7 a.m. a 11 p.m.
Para poder mantenerse a flote, Sánchez reveló que ha tenido que dejar de traer mercancías de venta lenta, como los pañales desechables.
Por su parte, Francisco Guzmán, quien lleva 18 años al frente de la bodega Familia Grocery en la avenida Morris de El Bronx, manifestó que no ha cerrado las puertas gracias a que todos sus trabajadores pertenecen a su familia.
“Nosotros nos estamos manteniendo a base de sacrificio. En abril se me vence el contrato de alquiler y los caseros, que son nueve miembros de una Asociación de Inquilinos, piensan duplicármelo. Yo pago $1,300 y ellos están pensando subirlo a $3,000. Si no logro negociar con ellos, voy a tener que cerrar porque los beneficios no me alcanzarán para pagar los gastos”, dijo Guzmán.







