Santiago/EFE — Ecologistas dominicanos aplaudieron ayer la acusación presentada ante los tribunales estadounidenses contra la compañía eléctrica de ese país AES por un vertido tóxico que supuestamente causó muertes, graves deformaciones y problemas de salud a habitantes del norte del país caribeño.
La demanda, interpuesta el pasado miércoles en el Tribunal Superior de Delaware (EE.UU.) por once demandantes, acusa de ocho delitos a la empresa, una de las 500 más grandes del mundo según la revista Fortune, considerada responsable del vertido de 50,000 toneladas de ceniza tóxica en playas de Manzanillo y Samaná, en el norte dominicano.
"Por fin la Justicia comienza a relucir ante el daño físico, ambiental y económico que nos provocó esa compañía con los desechos tóxicos que vertió en nuestro pueblo", dijo a Efe el presidente de la Sociedad Ecológica Montecristeña (Aemonte), Rafael de la Rosa.
El representante de la asociación agregó que desde que fue depositado el material tóxico (en 2003 y 2004) la vida de muchas personas, incluidos niños, comenzó a deteriorarse.
"Muchos han muerto tuberculosos, de cáncer, hay muchos nacimientos con deformaciones y todavía las enfermedades de la piel causan estragos en la población", expuso De la Rosa.
Subrayó que el material tóxico fue vertido en dos polos turísticos del país, lo que hace pensar que pudo tratarse de una maldad para dañar el turismo dominicano.
De la Rosa dijo que precisamente ayer los ecologistas, junto a médicos, encabezaron un encuentro con pobladores de Manzanillo y analizaron los daños físicos que han provocado esos desechos a las personas que viven en la zona.
El viceministro de Medio Ambiente en el norte del país, Domingo Rodríguez, en declaraciones a Efe, dijo que su departamento está dispuesto a "apoyar cualquier iniciativa nacional e internacional para enfrentar y condenar a las personas físicas e instituciones que atentan contra la vida de las personas, el medio ambiente, el ecosistema".





