El 'Viernes Negro', es el día en que las multitudes usualmente salen a comprar sus   regalos de navidad porque las tiendas ofrecen rebajas. Foto: Archivo
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Cada año, como si se tratara de un grupo de maratonistas que se disponen a iniciar una carrera en la línea de meta, las tiendas de todo el país acogen a miles de compradores la mañana siguiente del Día de Acción de Gracias. Gran parte de esos clientes llega horas antes de la apertura del establecimiento, para encontrarse con otros tantos que buscan artículos a precios reducidos.

El maratón de compras posterior al Día de Acción de Gracias, conocido como “Viernes Negro” goza de muy buena salud a pesar de la crisis. Incluso el año pasado, cuando la situación económica había comenzado a deteriorarse, los compradores gastaron más de $10 mil millones el “Viernes Negro”. Este año es difícil de predecir, pues la economía se ha recuperado en cierta medida, aunque muchas familias siguen luchando con el desempleo.

Algo que acentúa esa dificultad es la diferencia de puntos de vista con respecto al “Viernes Negro. Por cada historia feliz de la compra de un televisor plasma con un descuento del cincuenta por ciento, hay aparentemente una decena o más de otras acerca de una persona que espera pacientemente bajo el frío, y cuando entra al establecimiento, comprueba muy a su pesar de que el producto que busca ha desaparecido de los estantes. Y en el caso de los comerciantes, pronosticar el éxito en el “Viernes Negro” es tan arduo como para los clientes: en ocasiones ambos logran lo que quieren, pero en otras, ocurre todo lo contrario.

Pero como demuestran los resultados del 2008, los compradores acudirán a los establecimientos este “Viernes Negro”, y probablemente en multitudinaria concurrencia. Todos los que se apresten enfrentar el caos que caracteriza con frecuencia al “Viernes Negro”, deben consideran los siguientes consejos de supervivencia: