Bayshore, Suffolk — Muchos hispanos continúan perdiendo sus trabajos debido a la crisis económica y en Long Island la gran demanda de comida donada está dejando las despensas de comida, de las organizaciones sin fines de lucro, sin reservas suficientes para atender la demanda.
Caren Villaronga, una madre soltera con tres hijos que acude a la organización benéfica Pronto, una organización de Suffolk que dona comida, ropa y muebles, se quejó de no estar recibiendo la misma cantidad de alimentos debido a que ha aumentado notablemente el número de personas que piden los mismos servicios.
“Estoy muy agradecida”, dijo Villaronga, quien sin embargo lamenta que la comida no sea suficiente para alimentar a su familia.
Algunos clientes que acuden a esta institución provienen de diferentes condados, desbordando la capacidad de las organizaciones de Suffolk, que deben dar menos alimentos.
Las filas de las personas que acuden a Pronto son tan largas que no hay suficiente espacio para parquearse.
El presidente de la junta de directores de Pronto, Frank Sinisi, explicó: “Estamos pasando por una etapa muy difícil; antes nosotros éramos los que auxiliábamos a la gente, ahora necesitamos ayuda del sector privado”.
La directora ejecutiva Vivian Hart le da más fuerza a los trabajadores con oraciones de fe y esperanza al final de cada semana.
“Mis oraciones son para que todos tengamos más fuerza y fe en nuestro Dios en esta mala economía”. Pronto alimentó a 51 mil personas el año pasado. En este año el número de personas que acudieron a la organización subió un 18% respecto al año pasado.







