Hilcia de la Rosa asistió al encuentro con el comandante del cuartel 52, James Allies, para hablar sobre las preocupaciones de los residentes de Fordham-Bedford. (FOTO: JOSE A. RIVERA/EDLP)
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NUEVA YORK — Decenas de residentes del vecindario de Fordham-Bedford, en El Bronx, afectado por una ola de atracos y robos, se reunieron ayer con el comandante del cuartel 52, James Allies, para quejarse de falta de atención del cuartel.

También le pidieron un incremento en el patrullaje policial, la instalación de cámaras de vigilancia y más inspecciones de vehículos en las calles.

Hasta noviembre de 2008, se reportaron 10 homicidios en El Bronx. Tres de éstos ocurrieron en una sola semana en noviembre, en un radio de tres cuadras en el norte de Fordham, el área que corresponde al cuartel 52.

Jesús Cortés, de 34 años, quien fue asaltado frente a su vivienda el pasado 20 de septiembre, se quejó ante el comandante de la falta atención que recibió en el cuartel 52, a donde acudió a buscar el reporte policial que llenó la noche del asalto, que nunca apareció.

Cortés contó que tras finalizar su trabajo en un restaurante, llegó a su vecindario cerca de las 11:30 p.m, y en la calle 196, cuando estaba a punto de entrar a su edificio, fue asalto.

“Sin pedirme la cartera, tres jóvenes me cayeron a puñetazos”, recordó Cortés. “Me sacaron la cartera con unos $200, mis tarjetas de crédito y documentos de identidad”, agregó Cortés, quien fue salvado por un vecino que intervino cuando vio el ataque.

Cortés llamó a la policía, y unos agentes se presentaron media hora después. Hizo el reporte y la uniformada le dijo que llamara al cuartel en dos días. Tres días después, cuando fue a la comisaría, no encontraron su denuncia.