NUEVA YORK — Decenas de residentes del vecindario de Fordham-Bedford, en El Bronx, afectado por una ola de atracos y robos, se reunieron ayer con el comandante del cuartel 52, James Allies, para quejarse de falta de atención del cuartel.
También le pidieron un incremento en el patrullaje policial, la instalación de cámaras de vigilancia y más inspecciones de vehículos en las calles.
Hasta noviembre de 2008, se reportaron 10 homicidios en El Bronx. Tres de éstos ocurrieron en una sola semana en noviembre, en un radio de tres cuadras en el norte de Fordham, el área que corresponde al cuartel 52.
Jesús Cortés, de 34 años, quien fue asaltado frente a su vivienda el pasado 20 de septiembre, se quejó ante el comandante de la falta atención que recibió en el cuartel 52, a donde acudió a buscar el reporte policial que llenó la noche del asalto, que nunca apareció.
Cortés contó que tras finalizar su trabajo en un restaurante, llegó a su vecindario cerca de las 11:30 p.m, y en la calle 196, cuando estaba a punto de entrar a su edificio, fue asalto.
“Sin pedirme la cartera, tres jóvenes me cayeron a puñetazos”, recordó Cortés. “Me sacaron la cartera con unos $200, mis tarjetas de crédito y documentos de identidad”, agregó Cortés, quien fue salvado por un vecino que intervino cuando vio el ataque.
Cortés llamó a la policía, y unos agentes se presentaron media hora después. Hizo el reporte y la uniformada le dijo que llamara al cuartel en dos días. Tres días después, cuando fue a la comisaría, no encontraron su denuncia.
“Quise hacer otro reporte, pero la agente que me atendió no me dejó, diciéndome que si el primer caso aparecía, entonces iba a haber dos casos”, aseguró Cortés, quien decidió buscar ayuda en la iglesia de Nuestra Señora del Refugio, en la calle Briggs, donde ayer se reunieron varias personas en su misma situación.
Una de ellas es Hilcia de la Rosa, quien fue asaltada frente a la tienda donde ella trabaja en Fordham Road y la avenida Jerome y quien pidió al comandante más vigilancia policial.
Abby Bellows, de la organización Northwest Bronx Community & Clergy Coalition, dijo que la comunidad, ante el aumento del crimen en el vecindario, reclama una mejor atención policial.
El comandante Allies le prometió a Cortés que va a investigar su caso, asegurándole que no había razón para que él no hiciera otra denuncia policial y pidió a la comunidad que, si sienten que no están recibiendo la atención a la que tienen derecho, llamen a unos de sus tenientes, al (718) 220-5807 o al 5815.
Allies aclaró, sin embargo, que sólo en el 2008 el cuartel 52 recibió 20 mil reportes de crímenes.
“Sólo tenemos unos 340 empleados, y la falta de un reporte se pudo deber a un error humano”, dijo el comandante, quien prometió colocar policías con más experiencia en las próximas tres semanas y dijo que él solicitó cámaras de vigilancia hace seis meses. Allies dijo que la mayoría de crímenes son por robo y venta de drogas y pidió a los ciudadanos no distraerse con los celulares y asegurarse que la ventana de la escalera de incendios está cerrada.
Jose.acosta@eldiariony.com