Dos soldados puertorriqueños que escaparon desde sendas bases militares de EE.UU., se encuentran escondidos en algún lugar de Puerto Rico, revelaron sus padres y un abogado.
"El está en algún sitio de Puerto Rico porque yo me lo traje. Yo estoy celebrando la vida de mi hijo", expresó María Santiago.
En una rueda de prensa, reveló que en marzo sacó a su hijo caminando de Fort Campbell, en Kentucky, donde permaneció 30 días en una institución psiquiátrica por depresión y pensamientos suicidas.
Santiago y Luz Eneida Morales, la madre del otro soldado, dieron la rueda de prensa en conjunto ante el temor de que las autoridades militares los encuentren y los obliguen a regresar a la milicia.
Las mujeres, que no revelaron los nombres ni los paraderos de sus hijos, denunciaron que ellos vivieron una verdadera odisea desde que se enlistaron en la milicia.
El superintendente de la Policía, Pedro Toledo, aseguró que trabaja en conjunto con las autoridades federales en el rastreo y detención de desertores.








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