Dos generaciones: Juan Rivera con su hijo Daniel, de 8 meses, en la marcha.
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"Vamos a trabajar unidos para que nuestras voces sean escuchadas desde California", dijo Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición de Los Ángeles para los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).

"Nuestro plan de trabajo es común: queremos una propuesta de reforma bipartidista para ser presentada antes de abril; participaremos en la movilización que se realizará el 10 de abril en Las Vegas, con los congresistas Reid y Gutiérrez; y el 1 de mayo presentaremos una lista de quiénes son los congresistas que han apoyado la reforma migratoria y quiénes no", explicó Salas.

María Elena Durazo, secretaria-tesorera de la central sindical AFL-CIO, recordó que el movimiento sindical siempre ha apoyado al movimiento migrante para lograr el respeto a los derechos de los trabajadores, y manifestó su confianza en que el Presidente aún cumplirá su promesa. "¡Con Obama sí se puede!", gritó, invitando a los presentes a corear el conocido lema del Sindicato Campesino.

Un lugar especial en el escenario fue el que tuvieron los estudiantes que piden la aprobación de la iniciativa DREAM Act, que les permitiría regularizar su situación migratoria y acceder a la educación superior.

"Yo me llamo Pedro, vengo de la Universidad de Northridge, soy indocumentado y mis padres también", decía un joven mostrando la fotografía de una mujer. "Esta de la foto es mi abuelita, a la que no he visto en 15 años, se quedó en mi país. Mi mamá tampoco ha podido ir a verla. Pedimos una reforma para la gente que ha trabajado por tantos años lejos de su familia".

Tras una breve oración, el evento finalizó con la promesa de replicar la participación en las marchas por venir. De acuerdo con los organizadores, el número total de asistentes fue cercano a "los 50 mil". Estimaciones de este diario ubican la cifra entre las 10 y las 15 mil personas. Hasta el cierre de esta edición el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) no había dado un conteo oficial.