Cuando se disolvió La Catrina, su primer proyecto musical, Rana Santacruz pensó que estaría contento si continuaba con una carrera relacionada con ese ramo. Se fue a Nueva York —es de Ciudad de México— y estudió administración.
Tan pronto se recibió encontró trabajo en la disquera Sony, donde trabaja en el departamento de derechos de autor.
"Pero ya me di cuenta de que no es lo que quiero hacer. Está bien porque me mantiene relacionado con la música, pero no es lo que me gusta", dijo Rana, cuyo nombre de pila es René Hubar, la semana pasada vía tele-fónica.
Así que un buen día puso manos a la obra y decidió armar un disco, Chicavasco —nombre de un pueblo del estado de Hidalgo— que estrenó en agosto pasado y que este fin de semana trae a Los Ángeles.
¿Qué tan complicado fue hacer ‘Chicavasco’?
Es bien complicado cuando tienes un trabajo de tiempo completo… Hace años que no puedo sentarme a componer bien porque todo se convierte en ratitos entre aquí y allá. Tengo mi horario de trabajo, entonces tengo ratitos en las tardes, en las noches, en los fines de semana; pero es muy cansado porque no puedes levantarse e inspirarte… el disco lo hice en horas muertas; de repente pedí uno o dos días de vacaciones y me metí a un estudio con todos los músicos a grabar todas las bases, y de ahí grabamos detalles poco a poco, todas las tardes y fines de semana. Me tardé como seis meses en hacerlo todo.
¿De dónde son tus músicos?
Todos son de Nueva York, inclusive las personas que me ayudaron a grabar la parte del mariachi; es un grupo que está basado aquí, el Real de México, que son buenísimos y me dan mucho orgullo, porque tienen una escuela de mariachi aquí en Nueva York.
Es un disco con mucho folclor, ¿fue algo que te surgió cuando llegaste a Nueva York o ya lo traías desde que vivías en México?
Yo creo que ya lo traía desde México, pero lo traía más como inconsciente; yo creo que se desarrolló mucho más cuando llegué aquí a Nueva York. Siempre crecí oyendo música mexicana y viendo películas mexicanas. Y también los fines de semana mis papás invitaban a tíos y amigos, sacaban la botella de tequila, llevaban sus musipistas y se iban turnando para cantar. Crecí oyendo eso al igual que música pop, inglesa y eso, pero no fue hasta que llegué a Nueva York que… yo creo que hasta que estás lejos de tu casa es cuando empiezas a apreciar una bola de cosas de tu país, y creo que eso se refleja.
¿Como definirías la música que tocaba La Catrina?
Tenía parte de rock pero era yo creo que también un grupo de folk. Yo creo que era como folk rock, más rockero de lo que estoy haciendo ahorita. La alineación era muy folclórica también; había trompeta, violín, acordeón, sonidos de piano y guitarra acústica, pero también mucho más elementos de rock. Había bajo eléctrico y batería… Se oía más rock pop pero [también] mucho de folk.
¿Cómo será tu show acá?
Voy a llevar baterista, contrabajo, violín, trompeta, banjo y yo, que toco el acordeón y la jarana y canto... Hay otras canciones en las que también usamos computadora para algunos sonidos adicionales.
¿De dónde te viene lo músico?
No sé, no tengo idea, porque de mi familia... bueno, la parte artística sí sé de dónde me viene porque mi mamá es pintora, y con ella platico mucho sobre arte... Pero la parte musical no estoy seguro de dónde viene. Mi hermana me enseñó a tocar la guitarra; somos una familia que oye mucha música pero no que practique música.
¿Por qué te cambiaste el nombre?
Lo que pasa es que mi apellido es Hubar, es francés, y pensé que era medio raro. Creo que es importante que la gente pueda meterlo en google fácilmente, y que no se te olvide... Santacruz me gustó, porque además es un apellido que tienecomo mucha imagen.