Chris Rock es la zebra Marty en ‘Madagascar: Escape 2 Africa’. (FOTO: Dreamworks Animation)
1/1

Un aspecto de estos largometrajes que no cesa de sorprender al productor ejecutivo y narrador de la serie Everybody Hates Chris es "la atención al detalle: la hierba, los pelos...", describe. "Me he dado cuenta de que los personajes, cuando no hablan, siguen respirando. Así es el nivel de detalle. Es impresionante".

A pesar de dedicarse sólo a la labor de prestar su voz y la mayoría de veces ni siquiera tiene opción de contemplar el resultado hasta meses después de grabar los diálogos, Rock indica que "sí ves crecer [el proyecto] a partir de los dibujos y escenas. Te lo explican todo mientras lo hacen, porque utilizan tu cara, las expresiones. Es extraño, porque la boca [de Marty] se mueve como la mía...".

A pesar de su implicación en las dos entregas de Madagascar, Chris Rock no tiene ningún interés en adentrarse en la comedia familiar, alejada de la que lo convirtió en uno de los mejores cómicos de su generación (o el mejor, según revistas como Time y Entertainment Weekly), y que siempre ha estado marcada por la raza, la política y la sociedad.

El que fuera miembro de Saturday Night Live —entre 1990 y 1993— asegura que el humor de una cinta como Madagascar: Escape 2 Africa "es mucho más fácil" de crear que el que lo ha definido a él como uno de los cómicos contemporáneos más irreverentes y controversiales.

Eso sí, también afirma que "probablemente no podría escribir algo así. No está en mí. Quizás es porque ya estoy envejeciendo... esto de escribir para toda la familia... no, no, para nada".

También esta semana, HBO emitió el especial de comedia Kill the Messenger (el canal continúa emitiendo el programa de entrevistas The Chris Rock Show, que se produjo entre 1997 y 2000).