Río de Janeiro/EFE — El club Fluminense brasileño, que el miércoles se clasificó para la final de la Copa Sudamericana, espera medirse en la decisión al Liga de Quito para vengar la derrota que sufrió en la final de la Libertadores de 2008, aunque los dirigentes prefieren al River Plante uruguayo como rival por cuestiones logísticas.
Mientras que los hinchas del Fluminense dejaron claro con sus coros en el estadio Maracaná de Río de Janeiro que quieren una revancha ante el equipo ecuatoriano, el técnico del equipo, Cuca, aseguró no tener preferidos; mientras que el vicepresidente de fútbol del club, Ricardo Tenorio, dijo que viajar a Uruguay es menos agotador y no exige una preparación especial para subir a la altura de Quito.
El otro finalista de la Copa Sudamericana se decidía ayer en la visita de River Plate a Liga Deportiva Universitaria en Quito, al los uruguayos llegaron en ventaja gracias a su triunfo por 2-1 en el partido de ida.
“LDU prepárate. Tu hora se acerca”, cantó la hinchada del Fluminense al final del partido en que el club se impuso la noche del miércoles por 2-1 al Cerro Porteño paraguayo y garantizó el cupo en la final de la Sudamericana.
Los coros en el Maracaná dejaron claro que los hinchas esperan una revancha ante el Liga de Quito, que se impuso al Fluminense en la dramática final de la Copa Libertadores del año pasado y silenció a los 86,000 asistentes a ese mismo estadio que esperaban celebrar el primer título internacional del equipo.
“En términos logístico es mejor ir a Montevideo. Estamos disputando el campeonato brasileño y la situación es muy complicada. La logística es más fácil en Montevideo”, aseguró Tenorio al referirse a la lucha del Fluminense para salir del grupo de los cuatro últimos en la clasificación de la liga local, que son castigados con el descenso a la segunda división.







