PANAMA/AP
— ¿Podrá Brasil romper el maleficio en el fútbol olímpico?Después de su ausencia hace cuatro años en Atenas, donde se coronó su archienemigo Argentina, Brasil regresa al fútbol olímpico con la vieja misión de ganar el único trofeo importante que echa de menos su prestigiosa vitrina.
Esta vez, la empresa la dirige el técnico Dunga, que al igual que su contraparte argentino Sergio Batista, ha tenido mil inconvenientes para conformar el equipo a su gusto y gana.
El gran problema que enfrentan las selecciones olímpicas es que los clubes sólo están obligados a autorizar a participar a sus futbolistas de 23 años o menores, e incluso en esos casos han puesto trabas.
La FIFA tuvo que emitir una declaración la semana pasada recordándole a los clubes que tienen que ceder a los sub23. Las selecciones pueden convocar hasta tres jugadores mayores de 23 años, pero en ese caso los clubes no están obligados a autorizarlos.
De esta forma, Dunga no contará con Kaká, a quien el Milan no autorizó ir a Beijing.
Beijing no sólo es una oportunidad para que Brasil finalmente salde una deuda histórica con su fútbol, sino que representa para Dunga una chance de aplacar las recriminaciones por los sobresaltos de la verdeamarela en las eliminatorias al mundial del 2010. Pero ese ansiado objetivo no pinta un mero paseo.
Dunga espera lograr la hazaña con un equipo encabezado por los veteranos Robinho y Ronaldinho, dos de los tres jugadores mayores de 23 años convocados junto con Thiago Silva, y con jóvenes talentos como el volante Lucas (Liverpool) y el atacante Alexandre Pato, sensación en el Milan italiano.
“Queremos el primer oro para nuestro país; queremos hacer historia”, proclamó Dunga.
Sin la ansiedad y sin esa carga pesada que agobia a Brasil, se presenta la Argentina de Lionel Messi (Barcelona) y Sergio Agüero (Atlético de Madrid), una dupla ofensiva que promete espectáculo y goles.
Sin esa carga pesada que agobia a Brasil, se presenta la Argentina de Lionel Messi (Barcelona) y Sergio Agüero (Atlético de Madrid), una dupla ofensiva que promete espectáculo y goles.
Bajo la conducción del entrenador Marcelo Bielsa, Argentina se colgó hace cuatro años su primer oro olímpico en fútbol al vencer en la final a Paraguay.
Argentina debutará el 7 ante Costa de Marfil en Shanghai, y Brasil hará lo propio ese mismo día frente a Bélgica en Shenyang. Honduras se mide con Italia en Qinhuangdao y Estados Unidos con Japón en Tianjin, en la misma fecha.
Brasil integra el Grupo C de la primera ronda con el anfitrión China, Nueva Zelanda y Bélgica. Argentina encabeza la zona A que completan Australia, Costa de Marfil y Serbia.
Holanda comparte el Grupo B con Nigeria, Japón y Estados Unidos; mientras que Honduras forma la llave D con Italia, Camerún y Corea del Sur.
Los dos primeros de cada zona avanzan a cuartos de final. La disputa del oro será el 23.








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