Arriba, concesionario Toyota en California. Abajo, uno de los avisos para el mercado hispano durante el Súper Tazón donde un padre conduce a su hijo en un híbrido y explica cómo cambia de electricidad a gasolina, su hijo lo compara con la forma cómo su padre al hablar cambia de español a inglés. Foto: J. Emilio Flores/La Opinión
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Washington/EFE — El presidente de Toyota en Norteamérica, Yoshi Inaba, cree que parte de su misión en EEUU es mantener el "puesto privilegiado" que la empresa tiene entre los hispanos, tras la debacle motivada por la retirada del mercado de millones de sus vehículos.

"Somos número uno entre los hispanos. Para mí la diversidad es sinónimo de poder y, ante el aumento de la población hispana en EEUU -que va camino de incrementar su fuerza-, valoramos nuestra relación con la comunidad latina y queremos profundizarla", dijo Inaba en una entrevista con Efe con motivo del Mes de la Herencia Hispana.

"Tenemos una cuota muy alta del mercado estadounidense entre los hispanos. Uno de cada cuatro hispanos que compró un coche (en 2009), compró un Toyota...los clientes que han tenido experiencia con nuestros productos, se han quedado con nosotros y nos siguen dando su lealtad", aseguró Inaba, quien dijo estar orgulloso del "puesto privilegiado" de su empresa entre los latinos.

El ejecutivo de mayor rango de la automotriz japonesa en EEUU reconoció que el escándalo desatado por los problemas de aceleración repentina en millones de autos ha afectado la imagen corporativa de Toyota, pero insistió en que "hoy, por hoy, Toyota está entre los coches más seguros en las carreteras".

"No hemos encontrado ningún defecto en el sistema electrónico (de los vehículos)...el problema tuvo que ver con aceleradores que se quedaban pegados o se atascaban en la alfombrilla", precisó Inaba, quien a principios de año prestó testimonio bajo juramento sobre el asunto ante el Congreso.

Según Inaba, Toyota ya ha arreglado el 80 por ciento de los vehículos con el defecto de aceleradores que se quedaban pegados.