Datos de la Oficina del Censo indican que el salario promedio de quienes no obtienen el diploma de educación básica se sitúa en 19,314 dólares al año, frente a los más de 50,306 dólares de los universitarios. (FOTO: Aurelia Ventura/ La Opinión)
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Atlanta (EFE).- Las deudas de préstamos para educación entre estudiantes universitarios han aumentado de forma relativamente lenta durante los últimos cuatro años, aunque en algunos casos son excesivas, según un estudio de la organización "College Board".

De acuerdo con la organización, que aboga por un mayor acceso a programas de educación superior, si bien el monto de deuda acumulada de estudiantes en universidades privadas y públicas de cuatro años ha tenido un crecimiento lento entre el 2003 y el 2008, en algunos sectores, como el privado, las deudas han incrementado con rapidez.

El informe "How Much Are College Students Borrowing?" (Cuánto están pidiendo prestado los estudiantes universitarios) analiza datos del Estudio de Ayuda Estudiantil Post-Secundaria (NPSAS) del Departamento de Educación de Estados Unidos.

"Prestar moderadamente es una forma responsable de pagar para ir a la universidad, pero los estudiantes deben considerar lo que esperan ganar cuando se graduan y si podrán hacer los pagos mensuales requeridos", señaló Sandy Baum, una de las autoras del informe divulgado esta semana .

Entre los universitarios que completaron un programa educativo con una deuda en el período 2007-2008 se registró un aumento de 54 por ciento en el 2003-2004, a 59 por ciento en 2007-2008, según el estudio.

En el período 2007-2008, el 39 por ciento de todos los estudiantes universitarios y al menos el 54 por ciento de los que acuden a la universidad a tiempo completo tenían un préstamo para estudios.

Asimismo, el informe encontró que los estudiantes que obtuvieron un diploma de bachillerato eran los que tenían más probabilidades de depender de un préstamo educativo para costear sus estudios en comparación con otros estudiantes.

Entre los años 2007 y 2008, al menos el 66 por ciento de los estudiantes que se graduaron con un grado de bachiller, entre los cuales el 62 por ciento tenían préstamos federales y un 33 por ciento contaban con préstamos del sector privado.