(FOTO: Archivo/EFE)
1/1

Mauricio está sufriendo inmensamente ya que a su mujer, su compañera por más de 50 años, la diagnosticaron hace poco con un cáncer mortal. Se encuentra en un estado muy avanzado, donde no hay nada que se pueda hacer para curarla. Este hombre sufre viendo como su pobre mujer pierde lentamente la vida en las manos de esta cruel y maligna enfermedad.

Samuel por su parte, acaba de pasar por una operación muy delicada del estómago y su recuperación ha sido lenta, angustiante y lo ha llenado de temor. A este hombre lo acompañan su mujer, hijos y nietos. Sin embargo, Samuel sufre porque su único hermano nunca lo llamó ni se preocupó por él, incluso luego de que fue informado que Samuel preguntaba por él con mucha insistencia.

Mauricio y Samuel sufren en silencio y sienten la falta del otro. Si bien podrían acompañarse en su dolor y apoyarse durante este amargo periodo, ninguno de los dos puede dejar ir del resentimiento que los carcome por dentro y no les permite ver cuánto mejor se podrían sentir si compartieran sus penas. Es cierto que ambos cuentan con sus respectivas familias y seres queridos, pero el lugar del único hermano se halla vacío.

Recetas para la vida®

Desintoxicando el Corazón

El resentimiento solo envenena el alma

Ingredientes para poder vivir mejor:

1 taza de responsabilidad

2 cucharadas de valor

Raspadura de esfuerzo consciente y deliberado

1 manojo de tolerancia

1 pizca de ojo noble

1 sobre de perdón

Condimentos:

Determinación, paciencia y repetición continua

Precaución: el resentimiento engaña a la persona que lo siente. Es casi como tomar veneno y esperar que la otra persona se muera.