(FOTO: JEFF GRACE LA OPINION)
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Aun siendo consciente de esto, Goleman asegura que "el Primer Mundo sigue siendo el mayor consumidor. Si no cambiamos nosotros, no hay esperanza en absoluto".

La crisis económica, por otro lado, no le parece un momento ni mejor ni peor para la revolución. "No podemos preguntar a los Gobiernos, es una revolución de consumidor", que dispone ahora mismo de armas como el Facebook o el Twitter para difundir este mensaje.

Su lucha ve el final del camino en un periodo de veinte años, tiempo en el que el mercado habrá dado el giro hacia la sostenibilidad. Entonces, se podrá "hacer las cosas bien haciendo el bien", como titula el último capítulo de "Inteligencia ecológica".

"No es que sea optimista. Es que creo que la especie humanas se ha adaptado a las crisis siempre con éxito, aunque sea cuando no queda ya otro remedio", concluye. EFE