David Velázquez, estudiante de ciencias políticas en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).(FOTO: EFE)
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"Lo que yo hago para pagar mis estudios es que como sé tocar guitarra me contratan para ir a tocar a recepciones o junto con otros amigos nos vestimos de mariachis y los fines de semana vamos a amenizar fiestas", dijo a Efe Flores.

"Una de las injusticias del sistema es que cuando termine la carrera con un titulo de universidad estadounidense puedo ser aceptado para trabajar en cualquier empresa en México o el mundo, pero no aquí, porque no tengo documentos", aseguró.

Estos estudiantes son miembros de la organización "Promoción de sueños, igualdad, acceso y éxito en la educación (IDEAS)" de UCLA, que impulsa la legalización y acceso a becas de estudiantes indocumentados a través de la aprobación del Dream Act o "Acta de los sueños" a nivel federal.

David Hernández, profesor asistente del programa de estudios Chicanos de UCLA, dijo que los universitarios indocumentados en EE.UU. son aproximadamente 65 mil.

Hernández señaló que la falta de documentos de algunos de sus estudiantes a veces le deprime y dificulta su misión de educador.

"Por ejemplo, cuando tenemos viajes de campo a Tijuana (México) ellos no pueden ir o cuando visitamos las cárceles", indicó Hernández.

"Hace poco un estudiante que ganó una beca para una maestría en otro estado fue invitado a visitar la universidad; pero no pudo ir porque (para no someterse al chequeo de documentos en el aeropuerto) no puede volar en avión", explicó.

Por ello le pide al presidente Barack Obama la aprobación de una ley que alivie la situación de los estudiantes indocumentados.

En La Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), María Rodríguez trabaja organizando estudiantes indocumentados, en 30 universidades estatales y privadas, para el proyecto "red de soñadores de California".