David Velázquez, estudiante de ciencias políticas en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).(FOTO: EFE)
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LOS ÁNGELES (EFE).- Universitarios indocumentados en California estudian con ahínco con la esperanza de que el presidente Barack Obama realice cambios a las leyes de inmigración y puedan legalizar su situación para poder trabajar cuando egresen.

"Los universitarios que no tenemos documentos vivimos con el miedo de ser deportados", dijo a Efe David Velázquez, estudiante de ciencias políticas en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Para este joven de 18 años esta situación de los estudiantes indocumentados es injusta "porque la mayoría vinimos a este país desde niños, aquí hemos crecido y a pesar de que estamos estudiando para el Gobierno no somos más que criminales".

Originario de Guadalajara, México, Velázquez cruzó la frontera estadounidense a la edad de 10 y desde entonces ha vivido junto su familia en una ciudad al norte de San Diego.

En enero de 2008, después de efectuar compras en un supermercado su madre junto a su hermano de 11 años fueron detenidos por agentes de la Patrulla Fronteriza y luego deportados a México; pero 8 meses después regresaron caminando por el desierto.

"Como indocumentados no tenemos acceso a becas y para poder estudiar un amigo de la familia me pagó el primer trimestre y el resto lo he pagado yo con lo que gano trabajando como asistente en una oficina de la universidad", indicó el joven cuya carrera cuesta 18.000 dólares anuales.

"Obama es diferente de (George W.) Bush y de él tan sólo esperamos lo que prometió", indicó respecto a la promesa que hizo el ahora presidente durante su campaña electoral de trabajar en una reforma migratoria.

Otro estudiante en una situación similar es Carlos Flores, de 19 años, quien nació en Netzahualcoyotl, México, e ingresó a territorio estadounidense junto a su familia a los 4 años. Hoy estudia economía en UCLA.