Los padres deben repasar con sus hijos de edad escolar la importancia de hábitos como lavarse bien las manos. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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"Al año y medio el niño ya está caminando y el conducto anal tiene la fuerza para controlar esfínteres, pero sigue estando dentro de lo normal hasta los 3 años.

"El proceso toma de dos a tres meses, pero cuando no se logra es por la inconsistencia en las reglas que imparten los padres", agrega Falcón.

También en la llamada etapa anal el menor debe recibir formación en hábitos de limpieza, como recoger sus zapatos, sus juguetes, llevar la ropa sucia al bote o poner su pañal en la basura.

"Ellos quieren destruir todo y es importante que en esta etapa los padres puedan poner límites, en el sentido de no dejarlos sueltos y mostrarles que si ellos destruyen también tienen que construir o recoger si hacen desorden.

"Si tienes los legos, por ejemplo, puedes aventarlos, pero los debes volver a armar; si pintas con la mano, debes limpiar al terminar; es decir, lo que haces lo recoges y de esa manera eres permisivo, pero le enseñas a tener límites", indica Falcón.

En esta etapa el menor inicia el proceso de socialización con otros niños, lo que puede generar roces o problemas con esos menores, pero es importante fomentar este desarrollo y el hábito de la convivencia para que sepan que no son únicos en el universo.