Los padres deben repasar con sus hijos de edad escolar la importancia de hábitos como lavarse bien las manos. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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¡A ser independientes! El psicoanalista Óscar Falcón indica que la primera etapa del desarrollo de hábitos es la que alcanza el niño desde el nacimiento hasta el año y medio de edad, en la que debe reforzarse la independencia con actividades como dormir solo.

"Es importante que el que duerma solo, si no lo logras desde un principio los vas a tener hasta los 6 ó 7 años en la cama de los padres".

Otro aspecto fundamental en esta etapa de independencia es que el menor pueda al final alimentarse por sí mismo, cumpliendo horarios establecidos para sus comidas.

Sin embargo, todo estos pasos que buscan la independencia del niño inician con una relación de cercanía con la madre, que es la figura que le aporta la seguridad para que él pueda sentirse tranquilo en su crecimiento.

"En los primeros años de vida, el menor no hace diferencia entre la mamá y él. Ella es una extensión de él mismo, un complemento muy importante de una figura que le brinda todos los aspectos necesarios, como son el cariño y el amor.

"Hay que cargarlo de mucho amor y cariño para que después esté muy fuerte y tenga todo lo bueno para alcanzar su individuación. Si no se le carga bien, no tendrá la seguridad para poderse separar de su progenitora".