Durante tres días se negaron a recibir alimentos, pero el sacrificio fue bien pagado. Por cada momento que pasaron hambre, un grupo de profesores y alumnos de la escuela preparatoria Garey en Pomona recibió cientos de pequeñas contribuciones económicas que financiarán becas para estudiantes indocumentados.
"Cada vez sentí hambre y frustración pensé que esto es precisamente lo que ellos (estudiantes sin documentos) sienten cuando les cierran las puertas para recibir ayuda financiera y el derecho a una educación superior", detalló el profesor Jeff Geibel, uno de los siete maestros y seis estudiantes que participaron en el ayuno por más de 72 horas, acción que finalizó ayer con una comida comunitaria.
Se logró recabar apenas $1,175, pero en un barrio de mayoría latina, donde la crisis económica ha golpeado a cada familia, el monto fue visto como un gran éxito.
"Siento que me tiembla el cuerpo, pero valió la pena, no sólo por el dinero, sino porque con estas acciones demostramos solidaridad con todos estos estudiantes que vinieron a este país a superarse", declaró Debbie LeAnce, profesor de ciencias en Garey High School e iniciadora del proyecto.
Las donaciones variaron de cinco a $150 por día. El dinero se destinó al fondo de becas de Mecha para estudiantes bajo la forma AB 540, la ley estatal que permite a los alumnos indocumentados asistir a la universidad como residentes del estado de California.
El profesor Albert Tean señaló que este ayuno logró crear conciencia entre el alumnado de Garey sobre la realidad que viven los estudiantes que no tienen su estatus migratorio en regla lo que les impide el acceso a la educación superior.
Los seis alumnos que participaron de manera voluntaria en el ayuno son de origen hispanos.
Héctor Cárdenas, de 17 años, quien sueña con terminar una carrera como ingeniero en matemáticas, fue uno de ellos. Junto a él estaba Lesly Díaz, de apenas 15 años, quien quiere ser doctora, pero sabe que sin apoyo este sueño podría quedar en el aire.
La idea de realizar una huelga para recaudar fondos surgió de un programa implementado para sectores campesinos, indicó LeAnce.
Los alumnos están empujando para que la escuela preparatoria se comprometa en apoyo abierto a la implementación del Dream Act, una propuesta de ley que abriría las puertas a los apoyos en educación superior a los indocumentados.