Tanto los niños como sus padres tienen mucho que aprender con cada año escolar que comienza. (FOTO: AP)
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"Un tiempo de adaptación normal es de unos tres meses, hay niños que luego presentan signos de no adaptarse, de que no quieren ir a la escuela. Pues bueno, habría que poner más atención y llevarlos a ser evaluados".

Otro detalle importante, agrega Licona, es que los padres de familia hablen bien de la escuela nueva en donde estudiarán sus hijos y les dejen bien claro que la calidad de la educación que recibirán es la misma.

"Decirles que si bien es más barata, tiene maestros buenos, no desacreditar la escuela porque luego los niños también la demeritan, se desaniman. No hay maestros de primera ni de segunda, hay maestros, punto.

"Hay que decirles que la calidad es la misma, simplemente es una escuela más económica, pero que se adecua a las posibilidades de la familia para darle seguridad al niño".

Destacar lo bueno

Es importante también, indican los expertos, que el padre de familia le hable a su hijo de las ventajas que tendrá al cambiarse de plantel educativo.

"Hay que señalarles las cosas positivas que tiene el nuevo lugar, no comparar. Los maestros también deben entender a estos niños que viven un proceso de adaptación", dice Cázares.