Ahora tu bebé empieza a dar sus primeros pasos en el camino hacia su formación académica. Haz decidido que el momento ideal para sumergirlo en el aprendizaje de un nuevo idioma ha llegado, por que sabes de sobra que la primera infancia es la época en la que los niños absorben los conocimientos tal y como si fueran unas esponjas.
Y en gran parte estás en lo cierto, no obstante, debes saber que la capacidad para aprender otras lenguas no es algo que se pierda con los años, sino que la infancia brinda ciertos elementos que contribuyen a desarrollar habilidades que fortalecen el aprendizaje, y es momento de que las conozcas para que apoyes a tu pequeño en esta nueva misión.


Crea un ambiente propicio

El proceso de aprendizaje de una nueva lengua, requiere de un contexto que facilite su comprensión. Los logros de los niños se deben no solamente al factor de la edad, sino también al hecho de que puedan asistir a una escuela en la que reciban la formación en el que será su segundo idioma, ya que aprenderán a hablar, a leer y escribir con él. “Cuando el aprendizaje natural se ve complementado con una enseñanza escolar, los resultados son óptimos, puesto que a la fluidez que aporta el primero se le suma la corrección gramatical y la complejidad lingüística que aporta el aprendizaje formal”, explica la psicóloga y lingüista Carmen Muñoz, en su libro Aprender idiomas.
Un aspecto primordial es el que se refiere al cariño y confianza que debes de brindarle a tu hijo, cuando se encuentra en este proceso, ten presente que lo que está asimilando es una nueva forma de comunicarse, si esto lo hace en un ambiente que se torne ideal para él en el que se sienta seguro, amado y acompañado le será más sencillo aprenderlo.
“Cuando aprendemos la lengua materna lo hacemos en este ambiente; nuestras madres nos hablan con cariño, se toman el tiempo para enseñarnos el significado y la pronunciación de cada una de las palabras que van a enriquecer nuestro lenguaje; esto es lo que influye de manera directa en que un niño aprenda su idioma natal. Cuando pretendemos que se familiarice con otra lengua, el proceso debe ser el mismo, no se le debe exigir perfección, sino que hay que guiarlo con paciencia y hacer que esta tarea se convierta en algo divertido para él”, explica la especialista Aline Cignoret, jefe de departamento de lingüística aplicada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Vale la pena considerar que debes evitar que tu pequeño se sienta confundido en tu propia casa. Esto sucede comúnmente cuando en lugar de hablarle en su lengua materna, te empeñas por utilizar el segundo idioma, lo que ocasiona que pierda el sentido de la manera en que debe comunicarse contigo. En este sentido la especialista recomienda: “hay que conservar el idioma en que comúnmente se le habla. Desde luego que es posible hacer repasos del vocabulario que el niño va a adquirir al paso de los días, hay que impulsarlo a que de acuerdo a su desarrollo pueda practicarlo, e incluso, es recomendable que al llegar a la adolescencia se contemple la posibilidad de enviarlo a un curso de verano en el extranjero”.
La formación académica de tu pequeño es sin duda un pilar en la construcción del hombre del mañana, de ahí que la confianza, el amor y la comprensión que le brindes serán fundamentales para su desarrollo integral.