Washington,(EFE).- Los jóvenes hispanos de entre 16 y 25 años tienen hoy más probabilidades de estar estudiando o trabajando que en 1970, pero sus esperanzas de lograr un grado universitario son aún modestas, según estudios publicados por el Centro Pew.
A partir de la información recopilada en una encuesta telefónica a nivel nacional, el Centro Hispano Pew concluyó que, aunque nueve de cada diez hispanos jóvenes consideran que una educación universitaria es importante para tener éxito en la vida, sólo cinco de cada diez planean aplicarse y obtener un grado universitario.
Esta brecha puede explicarse, según este centro de estudios con sede en Washington, por la presión financiera que muchos de ellos soportan para mantener a su familia, razón que señalaron alrededor de tres cuartos de los encuestados cuando se les preguntó por qué habían abandonado sus estudios.
Otros motivos son los escasos conocimientos de inglés -citado por casi la mitad de los encuestados-, la falta de apego a la universidad, la carencia de recursos para asistir y la sensación de que no necesitan educación superior para las carreras que quieren seguir.
Aún así, ocho de cada diez estudiantes universitarios hispanos califican su experiencia en la educación superior como “muy buena” y aseguran que están recibiendo una buena formación.
Los latinos, cuya educación en Estados Unidos se ha caracterizado tradicionalmente por altas tasas de abandono y bajos índices de finalización de estudios, presentan dos tipos de desigualdades fundamentales en cuanto a sus aspiraciones formativas, según el estudio del Pew.
La primera desigualdad les separa del total de la población de su mismo grupo de edad, entre los que un 60 por ciento planea lograr un graduado universitario, en contraste con el 48 por ciento de hispanos.
La segunda es aún mayor, y divide a los latinos inmigrantes, entre los que sólo un 29 por ciento quiere lograr un título, y los nacidos en el país, cuya proporción alcanza el 60 por ciento.
Los hispanos nacidos en el exterior, que constituyen un 35 por ciento de todos los jóvenes latinos, son los que más probabilidades tienen de ser padres de familia entre los 16 y los 25.
La alta estima que los hispanos tienen respecto a la educación universitaria proviene en parte del énfasis que sus padres han puesto en la importancia de la misma, según un 77 por ciento de los encuestados.
Sin embargo, entre los latinos de más de 26 años de edad impera la sensación de que los padres de los estudiantes hispanos no se implican lo suficiente en el éxito de la educación de sus hijos.
Ésta es la razón con la que un 61 por ciento de los encuestados de esa franja de edad justifica las deficiencias de nivel de muchos estudiantes latinos, mientras que un 58 por ciento las atribuye a los limitados conocimientos de inglés de la mayoría.
Un 41 por ciento opina, en cambio, que los estudiantes hispanos no se esfuerzan tanto en sus estudios como el resto.
El Centro Hispano Pew complementó las conclusiones de este estudio con otro informe, “Los caminos cambiantes de los latinos hacia la vida adulta”, que subraya que, en comparación con los hispanos de hace tres décadas, los de ahora tienen más probabilidades de estar estudiando, trabajando o cumpliendo el servicio militar.
Mientras que en 1970 un 77 por ciento de los latinos se dedicaban a alguna de esas actividades, en 2007 eran ya un 86 por ciento.
El mayor mérito de ese aumento de actividad se lo llevan, según el informe, las mujeres hispanas jóvenes- casi la mitad están inscritas en un colegio o universidad, mientras que hace tres décadas sólo lo estaba un tercio de ellas.
Además, la participación en el mercado laboral de las mujeres ha subido de un 40 a un 54 por ciento.
Aún así, sigue habiendo un 19 por ciento de latinas jóvenes que no estudian ni trabajan, algo que se debe, en algunos casos, a la maternidad, aunque con menor frecuencia que en 1970.
Según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, un 33 por ciento de los hispanos de 18 a 24 años están inscritos en la universidad. EFE
Un 41 por ciento opina, en cambio, que los estudiantes hispanos no se esfuerzan tanto en sus estudios como el resto.
El Centro Hispano Pew complementó las conclusiones de este estudio con otro informe, “Los caminos cambiantes de los latinos hacia la vida adulta”, que subraya que, en comparación con los hispanos de hace tres décadas, los de ahora tienen más probabilidades de estar estudiando, trabajando o cumpliendo el servicio militar.
Mientras que en 1970 un 77 por ciento de los latinos se dedicaban a alguna de esas actividades, en 2007 eran ya un 86 por ciento.
El mayor mérito de ese aumento de actividad se lo llevan, según el informe, las mujeres hispanas jóvenes- casi la mitad están inscritas en un colegio o universidad, mientras que hace tres décadas sólo lo estaba un tercio de ellas.
Además, la participación en el mercado laboral de las mujeres ha subido de un 40 a un 54 por ciento.
Aún así, sigue habiendo un 19 por ciento de latinas jóvenes que no estudian ni trabajan, algo que se debe, en algunos casos, a la maternidad, aunque con menor frecuencia que en 1970.
Según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, un 33 por ciento de los hispanos de 18 a 24 años están inscritos en la universidad. EFE