El Centro Hispano Pew concluyó que, aunque nueve de cada diez hispanos jóvenes consideran que la educación universitaria es importante, sólo cinco de cada diez planean aplicarse y obtenerla. (FOTO: Aurelia Ventura/La Opinión)
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WASHINGTON (EFE).- Los jóvenes hispanos de entre 16 y 25 años tienen hoy más probabilidades de estar estudiando o trabajando que en 1970, pero sus esperanzas de lograr un grado universitario son aún modestas, según estudios publicados hoy por el Centro Pew.

A partir de la información recopilada en una encuesta telefónica a nivel nacional, el Centro Hispano Pew concluyó que, aunque nueve de cada diez hispanos jóvenes consideran que una educación universitaria es importante para tener éxito en la vida, sólo cinco de cada diez planean aplicarse y obtener un grado universitario.

Esta brecha puede explicarse, según este centro de estudios con sede en Washington, por la presión financiera que muchos de ellos soportan para mantener a su familia, razón que señalaron alrededor de tres cuartos de los encuestados cuando se les preguntó por qué habían abandonado sus estudios.

Otros motivos son los escasos conocimientos de inglés -citado por casi la mitad de los encuestados-, la falta de apego a la universidad, la carencia de recursos para asistir y la sensación de que no necesitan educación superior para las carreras que quieren seguir.

Aún así, ocho de cada diez estudiantes universitarios hispanos califican su experiencia en la educación superior como "muy buena" y aseguran que están recibiendo una buena formación.

Los latinos, cuya educación en Estados Unidos se ha caracterizado tradicionalmente por altas tasas de abandono y bajos índices de finalización de estudios, presentan dos tipos de desigualdades fundamentales en cuanto a sus aspiraciones formativas, según el estudio del Pew.

La primera desigualdad les separa del total de la población de su mismo grupo de edad, entre los que un 60 por ciento planea lograr un graduado universitario, en contraste con el 48 por ciento de hispanos.