Para este momento ha entablado una cantidad de relaciones sociales por medio de sus expresiones faciales, ademanes y actividades posturales  ahora los acontecimientos prácticos, los objetos físicos y los tonos e inflexiones de la voz le interesan más que las palabras.

A las 40 semanas tiene mayor destreza en los labios y la lengua y esto, combinado con su facultad imitativa, favorece la vocalización articulada  ahora responde a su nombre y hasta "entiende" el "no, no".

Al cumplir 1 año manifiesta un alto grado de reciprocidad social  escucha con mayor atención o imita las palabras que le son familiares.

Rumbo al segundo año

Hablando de lenguaje se engloba tanto la comprensión como la expresión.

A los 18 meses las comunicaciones por medio de ademanes y palabras son mucho más frecuentes y diversas  a veces se puede encontrar un vocabulario de 10 palabras bien definidas y, además, el reconocimiento de muchas figuras, aunque muestre incapacidad para nombrarlas.

El niño de 2 años posee muchas palabras, aunque en algunos casos sólo dispone de unas pocas  en su vocabulario predominan los nombres de las cosas, personas, acciones y situaciones  empieza a usar pronombres y se llama a sí mismo por su nombre.