GUADALAJARA, Jalisco.- Día con día se observa en los padres un creciente interés por conocer aspectos y rasgos específicos de las áreas del desarrollo de sus hijos, además de una especial motivación para estimularlos y proporcionarles las oportunidades necesarias para que adquieran las conductas esperadas en cada etapa de dichas áreas.

Se entiende que el desarrollo de un niño se revela por la forma como se comporta  esto se refiere a que todas sus reacciones sean reflejas, voluntarias, espontáneas o aprendidas.

Las formas de conducta que el pequeño manifiesta son sintomáticas de cierta etapa de madurez y constituyen el resultado de un proceso integral de desarrollo.

Se puede hablar de cuatro campos de conducta representativos de los diferentes aspectos del crecimiento: La conducta motriz, que constituye el punto de partida en la estimación de la madurez  deben considerarse tanto los grandes movimientos corporales como la coordinación motriz fina.

La conducta adaptativa  se piensa en las adaptaciones sensorio-motrices que hace ante objetos y situaciones, como la coordinación óculo-manual y la capacidad de solucionar problemas prácticos.

La conducta personal-social, comprende las reacciones personales del niño ante su medio.

La conducta de lenguaje, que proporciona la clave de la organización del sistema nervioso central del niño.