Es todavía una estudiante de séptimo grado de primaria, pero Verónica Alvarado tiene claro que su objetivo es graduarse en la universidad.
Como el resto de los estudiantes de las nuevas escuelas charter ICEF que acaban de abrir sus puertas en Inglewood –una de primaria y otra intermedia-, la pequeña se beneficia de un sistema educativo que trata de evitar muchos de los errores que llevan a fracaso cada año a miles de estudiantes de escuelas públicas.
Jacques Boreaux, director de ICEF Inglewood Charter Middle Academy, señala que mientras que muchas escuelas de Los Ángeles se darían por satisfechas con que todos sus estudiantes se graduaran de secundaria, en ICEF, desde el inicio, se inculca a los muchachos que conseguir un título universitario no es una opción, sino un objetivo que alcanzarán.
"Nuestro compromiso es que todos -dice Boreaux, enfatizando la palabra- nuestros estudiantes acaben en una de las cien mejores universidades del país".
ICEF Public Schools, la organización que desde que comenzara a operar a mediados de los 90, ha creado 15 escuelas charter, ha cumplido hasta ahora con este ambicioso objetivo. Su buque insignia, View Park Preparatory Charter High School, en Los Angeles, ha completado ya la graduación de tres clases, en las que un 100% de los estudiantes han sido aceptados en la universidad.
En contraste, actualmente menos del 10% de los estudiantes que inician estudios de secundaria en la zona delimitada por las autopistas 405, 110, 105 y 10 acaban recibiendo diplomas universitarios, y la tasa de abandono excede el 50%.
Las cuatro autopistas citadas conforman el área de unas 45 millas de longitud, en la que ICEF está concentrando su "corredor de educación", para asistir a muchas de las comunidades desfavorecidas de la ciudad.
La clave
Boreaux, con más de 25 años de experiencia en educación, incluyendo varios años de enseñanza en el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD) señala que el reducido número de estudiantes es un factor crucial.
"Aquí tengo 130 estudiantes en toda la intermedia. Cuando estaba en LAUSD tenía ese número de estudiantes sólo en las clases que yo enseñaba" dice Boreaux, enfatizando que en las macroescuelas que abundan en la ciudad muchos estudiantes se sienten perdidos entre la masa.
Y lo mismo puede decirse de los maestros. Jacqueline Woods, directora de la escuela primaria en Inglewood, señala que el compromiso de los educadores va mucho más allá de las seis horas diarias de clase.
"Dedican horas extra a los alumnos que lo necesitan e invierten mucho tiempo en desarrollar programas creativos", dice Woods, enfatizando que el objetivo es que los niños aprendan, no que cubran sólo en teoría un determinado curriculum.
Para Damon Johnson, padre de un estudiante de séptimo grado, una importante ventaja añadida es no tener que pagar.
"Precisamente para evitar los niveles de fracaso y la inseguridad existente en las escuelas públicas hasta ahora mi hijo había ido a una escuela privada católica", dice Johnson, señalando que eso le costaba unos 10 mil dólares anuales.
Boreaux señala que aunque una mayoría de los estudiantes actuales en Inglewood son afroamericanos, él espera ver una transformación en la que se incorporen muchos jóvenes hispanos. Y como recuerda un cartel en español a la puerta de la escuela, "es gratis y todavía quedan plazas".
Más información:
Llame al 323-298 64 20 o visite el sitio www.icefpublicshools.org
Es todavía una estudiante de séptimo grado de primaria, pero Verónica Alvarado tiene claro que su objetivo es graduarse en la universidad.
Como el resto de los estudiantes de las nuevas escuelas charter ICEF que acaban de abrir sus puertas en Inglewood –una de primaria y otra intermedia-, la pequeña se beneficia de un sistema educativo que trata de evitar muchos de los errores que llevan a fracaso cada año a miles de estudiantes de escuelas públicas.
Jacques Boreaux, director de ICEF Inglewood Charter Middle Academy, señala que mientras que muchas escuelas de Los Ángeles se darían por satisfechas con que todos sus estudiantes se graduaran de secundaria, en ICEF, desde el inicio, se inculca a los muchachos que conseguir un título universitario no es una opción, sino un objetivo que alcanzarán.
"Nuestro compromiso es que todos -dice Boreaux, enfatizando la palabra- nuestros estudiantes acaben en una de las cien mejores universidades del país".
ICEF Public Schools, la organización que desde que comenzara a operar a mediados de los 90, ha creado 15 escuelas charter, ha cumplido hasta ahora con este ambicioso objetivo. Su buque insignia, View Park Preparatory Charter High School, en Los Angeles, ha completado ya la graduación de tres clases, en las que un 100% de los estudiantes han sido aceptados en la universidad.
En contraste, actualmente menos del 10% de los estudiantes que inician estudios de secundaria en la zona delimitada por las autopistas 405, 110, 105 y 10 acaban recibiendo diplomas universitarios, y la tasa de abandono excede el 50%.
Las cuatro autopistas citadas conforman el área de unas 45 millas de longitud, en la que ICEF está concentrando su "corredor de educación", para asistir a muchas de las comunidades desfavorecidas de la ciudad.