Ayudan a los estudiantes con la pronunciación en español. (AP Photo/ The Register-Guard, Chris Pietsch, File)
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"A veces se paraliza. Es un poco frustrante cuando uno no entiende lo que le dicen", indicó.

En algunas clases, los niños pasan todo el día con el mismo maestro, que habla exclusivamente inglés la mitad del día y español la otra mitad. En otras, tienen dos maestros, uno para cada idioma, y pasan la mitad del día con cada uno.

Los maestros y sus asistentes usan una serie de técnicas para hacerse entender, desde gestos hasta indicaciones visuales, como un dibujo que muestra Sanguino cuando pide "silencio". Incorporan canciones y ritmos, incluido un tema sencillo que acompaña un alfabeto ilustrado usado para enseñar la pronunciación de las letras en español.

Los niños se sientan en mesitas pequeñas y los maestros se aseguran de que hay por lo menos un hispanohablante en cada mesa. Los chicos saben que se puede pedir ayuda a otro estudiante y hacer preguntas al maestro en cualquier idioma.

Los maestros dicen que, poco a poco, los niños empiezan a entender más lo que se les dice.

"Me sorprende lo receptivos que son los chicos", declaró Furlan, quien dijo que por ahora un solo niño optó por cambiarse a la única clase de primer grado en la que se habla solo inglés. "Escuchan otro idioma, aprenden un nuevo vocabulario y hasta responden. Es sorprendente".

Cortez, cuyo hijo Marcos está en el programa de kinder, dijo que las primeras semanas fueron duras y que tanto niños como maestros terminaban extenuados.

"Pero creo que ofrece más de lo que esperábamos. Las cosas están saliendo muy bien", insistió.

Los estudiante hacen comentarios positivos, aunque la mayoría de los nativos que hablan solo inglés dicen que prefieren las clases en ese idioma.