Nueva York, 1 oct (EFE).- Varios hispanos han sido premiados por su aportación en los campos de la medicina, negocios y relaciones públicas e incluidos en el Salón de la Fama del Fondo Nacional de Becas Hispanas de Nueva York.
Los médicos Adam Aponte de Nueva York y Sandra Hernández, de California, recibieron el premio "Brillante" y "Altruista" respectivamente, Edgar Figueroa, director ejecutivo de la empresa de tecnología Wi-Fi el de "Optimista" y Edgard Sandoval, gerente general de Marcadotecnia para Norteamérica de Procter & Gamble el de "Inspirador".
Todos ellos recibieron becas de la Fundación cuando cursaban estudios universitarios.
Por primera vez en la historia de la Fundación se entregó un premio a un no becado por la organización y recayó en la puertorriqueña Carmen Báez, presidenta para América Latina de la agencia de publicidad Omnicom.
Aponte, un neoyorquino de origen puertorriqueño, es director médico del Brownsville Family Health Center, donde atiende una población de minoría.
El pediatra, uno de nueve hijos de emigrantes boricuas, aseguró a Efe que desde que tenía diez años tenía claro que quería ser médico y trabajó desde esa edad para lograr sus sueños.
Admitió que no fue fácil viniendo de una familia pobre radicada en El Barrio hispano de Harlem, pero, su tenacidad le llevó a vencer los obstáculos y con la beca de la Fundación, 1990-1993, pudo alcanzar su meta.
A pesar de la cargada agenda como médico, Aponte, de 42 años, no olvida sus orígenes y dedica tiempo a ayudar a jóvenes de minorías que quieren estudiar medicina.
La doctora Hernández, de origen mexicano, es la directora ejecutiva de la Fundación San Francisco en California y en la década de 1990, cuando era directora de salud de esa ciudad -la primera latina en el cargo-, se enfrentó al entonces gobernador Pete Wilson cuando decidió excluir del cuidado pre natal a las mujeres inmigrantes indocumentadas.
Hernández, que estudió en Yale y Harvard y recibió la beca en 1980, logró apoyo de funcionarios públicos y bloqueó el plan de Wilson.
Ahora, a través de la Fundación, también la primera latina en dirigirla, trabaja para mejorar el acceso y calidad de servicios de salud a familias de escasos recursos económicos.
Edgar Figueroa, nacido en Guatemala, es uno de seis hijos de una madre soltera, sin educación, que tenía que trabajar para poner comida en la mesa.
"Teníamos todas las urgencias y necesidades básicas de muchos hispanos. En momentos en que tenía que pensar en ir a una universidad, mi preocupación mayor era cómo ayudar a mi madre a poner comida en la mesa", dijo a Efe Sandoval, que hace cinco años fue nombrado a un alto puesto en Wi-Fi Alliance, con sede en Texas.
Figueroa destacó que lo más importante es que los jóvenes latinos sepan que hay ayudas disponibles, como las becas de la Fundación, para ayudarlos a lograr sus metas.
"Ojalá muchos hispanos sepan que hay organizaciones como ésta y compañías que pueden ser contactadas que ofrece recursos y ojalá mi historia de determinación, sacrificio y esfuerzo les sirva de ejemplo", comentó Figueroa, que llegó a EEUU a los 14 años.
Su compatriota Edgar Sandoval, que creció en Venezuela, emigró adulto a EEUU con 50 dólares en su bolsillo y siguiendo los consejos de su madre de que "no hay puente estrecho" llegó al cargo que ocupa hoy en Procter & Gamble. EFE