Existen varias cosas que los padres de familia pueden hacer para sus hijos para prevenir algún incidente en su camino hacia o de regreso de la escuela. (FOTO:ImpreMedia)
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Existen varias cosas que los padres de familia pueden hacer para prevenir, en lo posible, que sus hijos sufran algún incidente en su camino hacia o de regreso de la escuela. Si sus hijos ya están grandecitos, nunca está de más recordarles cómo protegerse y si aún son pequeños, tome las medidas del caso usted mismo.

Asegúrese que la ruta que usa su hijo sea segura y que hayan guardas ("crossing guards") en los cruces de las calles más transitadas. Asimismo, sea realista. Si ya sabe que los niños pequeños son más impulsivos y menos cuidadosos con el tráfico, piense bien si su hijo está listo para caminar sin la supervisión de un adulto. Vestirlo con colores llamativos y brillantes lo hará más visible para los conductores, sobre todo en los meses de invierno.

Asegúrese que su hijo se sabe su nombre completo, dirección y número de teléfono. Y que sabe también su celular, el lugar donde usted trabaja y su teléfono. Conozca a los amigos de su hijo y donde viven.

PELIGROS

Sería bueno que revise la ruta a la escuela por posibles peligros, como por ejemplo edificios o carros abandonados o lotes baldíos. No sólo pueden parecerle a su hijo lugares emocionantes para jugar, sino que a menudo son lugares aprovechados por criminales.

Actualmente varias escuelas de Chicago tienen "buses escolares a pie" ("Walking Schools Buses"); es decir, grupos de niños que caminan a la escuela a cargo de un adulto responsable. Averigue si hay uno en la escuela de su hijo y si no, organícelo, de ser posible.

ESOS EXTRAÑOS

Y aunque no quiera pensar en esta posibilidad, sepa que hay predadores en espera de un descuido.

Enséñele a su hijo sobre extraños, dígale que nunca hable, reciba dulces o se vaya con un desconocido, sin que usted le dé permiso. Insístale en que nunca se meta en el carro con un extraño y que si se le acercan, ¡corra y grite!

Recuérdele a su hijo que se aleje de cualquier carro o "van" que se le acerque si no conoce al conductor; que no confíe en un extraño que está pidiendo ayuda y que si ve algo sospechoso recuerde cómo se veía el desconocido, así como el carro y la placa, de ser posible.